ACERCA DE LAS AUTORAS

jueves, 27 de diciembre de 2012

AQUILES NAZOA (1920-1976)


Mireya Vázquez Tortolero 

INTRODUCCIÓN
Escritor, periodista, poeta y humorista; en su obra se proyectan los valores de la cultura popular venezolana. Nació en una de las barriadas más populares de Caracas, El Guarataro (ubicada en la parroquia San Juan), en el seno de una familia de escasos recursos económicos. Sus padres fueron Rafael Nazoa, jardinero y Micaela González y hermano del poeta Aníbal Nazoa. Estudió en la Escuela Federal Zamora hoy conocida como Escuela 19 de abril de la Parroquia San Juan. Permanecía mucho tiempo en la calles de su parroquia y pasaba largas horas sentado en la Plaza Capuchinos.
Desde los 12 años comienza a trabajar para ayudar a su familia, lo que le impidió continuar sus estudios. Sin embargo, prosiguió con su formación de manera personal. Fue un autodidacta. Entre 1932-1934, desempeñó  múltiples oficios tales como aprendiz de carpintería, telefonista y botones del Hotel Majestic de Caracas, también estuvo empleado en una bodega, hasta que en 1935, pudo entrar a trabajar en el diario caraqueño El Universal. Allí se desempeña como empaquetador, luego pasa al archivo de clisés y finalmente aprende tipografía y corrección de pruebas. Por este tiempo, aprendió a leer el francés y el inglés, lo que le permitió en 1938, obtener un puesto como guía turístico en el Museo de Bellas Artes. Durante este período fue enviado como corresponsal de El Universal a Puerto Cabello. Fue director del  diario regional El Verbo Democrático, en donde publica sus primeros versos  Allí escribe un artículo en el que critica la indolencia de las autoridades locales en la erradicación de la malaria, esto le acarrea una demanda del Concejo Municipal de Puerto Cabello, y en 1940 es expulsado del Estado y encarcelado durante el régimen del general Eleazar López Contreras.
Luego de ser liberado, regresa a Caracas, e ingresa a trabajar en la emisora Radio Tropical y mantiene en El Universal una columna titulada “Por la misma calle”. En esta misma época comienza a trabajar en el diario Últimas Noticias, allí publica sus primeros poemas humorísticos en la sección “A punta de lanza”, firmada con el seudónimo «Lancero». A partir de agosto de 1943, empieza a colaborar en el diario El Nacional. En sus columnas, hace periodismo combativo, pues conoce la importancia de la palabra bien manejada. Critica la actitud de una burguesía aprovechadora del auge del comercio petrolero. De igual forma, satirizó la democracia representativa que muchas veces fue represiva, para ello utiliza su vena humorística. En 1944, viaja a Colombia.   Testimonios de esto deja en el semanario humorístico Fantoches, fundado por Leoncio Martínez, En 1946-47 se incorpora al semanario satírico El Morrocoy Azul donde desarrolla sus dotes como humorista, publicando con el seudónimo de «Jacinto Ven a Veinte», sus poemas Teatro para leer.  En esta misma época, viaja a Cuba. De regreso a Venezuela, asume la dirección  de Fantoches. En 1948, recibe el Premio Nacional de Periodismo. En 1953, este semanario pasa al control del gobierno, lo que hace que Aquiles Nazoa deje de escribir en él. Es la época de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, y al hacerse más difícil la situación política, Nazoa decide marchar al exilio en Bolivia (1955-1958). En 1957, cantó a las "cholitas barrenderas", compiló una antología de diez poetas bolivianos y otra de cuentistas hispanoamericanos.
A su regreso a Venezuela, se refugió en Cagua. Allí vivió entre libros y muñecas de trapo. Se preocupa por el rescate de los juguetes tradicionales, y mantiene una continua exploración de la esencia popular de la cultura, y es esa la raíz de toda su obra. Cuando se instala nuevamente en Caracas, colabora en la revista Dominguito, fundada en febrero de 1958 por Gabriel Bracho Montiel y en marzo de 1959, crea junto a su hermano Aníbal la publicación humorística, Una señora en apuros, de la que no llegaron a salir sino unos pocos números. Una situación similar aconteció con El fósforo, el cual aparece en noviembre de 1960, aquí su nombre encabezaba la lista de los editores: Tanto esta última revista como Dominguito fueron clausuradas por las autoridades gubernamentales a fines de 1960. En 1967, nuevamente es homenajeado, en esta oportunidad recibe el Premio Nacional en Prosa
Domingo Miliani (1976) afirma que la rebeldía venezolana se ha expresado verbalmente en los refranes y coplas, en los chistes políticos y el humor paródico. Esto fue y ha sido una constante de la lucha contra regímenes represivos. Nazoa, de esa tradición, obtuvo elementos para elevarlos a resonancias críticas y poéticas de gran envergadura. El cuento folklórico, las tragedias y comedias clásicas, los romances de tradición hispánica, fueron cimientos de poemas suyos escritos casi siempre dentro de una métrica popular octosilábica o en el clásico endecasílabo. Estaba convencido de que en lo popular
se nota ante todo el ritmo interior de la frase, la medida octosilábica en que está acuñada, como para que con esa música, ese ritmo, esa medida de verso que se le ha impreso a la expresión, se fije en la memoria; se sabe que en la memoria es más fácil retener aquello que viene medido, aquello que viene versificado. (Nazoa: Las cosas más sencillas, 92).    
Su obra humorística
A partir de 1945 comenzaron a circular sus libros humorísticos y satíricos. Uno de ellos fue El transeúnte sonreído, editado en Caracas. Los lectores se condicionaron a verlo como un generador de risa tras la cual se ocultaban ternura y lirismo represados. Durante estos años, colabora igualmente en las revistas Élite y Fantoches, la segunda de las cuales dirige por cierto tiempo. Como se dijo anteriormente, en 1948, obtiene el Premio  Nacional de Periodismo en la especialidad de escritores humorísticos y costumbristas. Dos años después, aparecen sus libros El Ruiseñor de Catuche y Marcos Manaure, idea para una película venezolana, con prólogo de Juan Liscano. Ese mismo año, aparece en Caracas su libro de poemas Caballo de manteca. En 1960, apareció otro libro que, sin romper con la sutileza en el manejo del lenguaje, revelaba a un gran poeta "en serio". Lo tituló simplemente Los poemas. A partir de ese momento, sus obras dentro del género poético (ediciones, reediciones, antologías) se hacen más abundantes y son recogidas en la compilación Humor y amor de Aquiles Nazoa, publicada en 1970.
            Además de sus obras relacionadas con la poesía, Nazoa produjo trabajos en prosa que incluyen especialmente su ensayo de 1961, Cuba, de Martí a Fidel Castro. Nuevamente regresa a Cagua y comienza a dar recitales por pueblos y ciudades del interior, siempre con un sentido protestatario. Sus rondas le permitieron ahondar más en el conocimiento profundo de la cultura nacional, lo que resume en una frase que se volvió consigna: "Creo en los poderes creadores del pueblo". (Miliani:1976,111)
            En 1962, gracias a la Revolución cubana, las luchas insurreccionales se van extendiendo por todo el continente  Miliani (1976) afirma que Nazoa fue consecuente en sus posiciones ideológicas. Recorrió todo el territorio venezolano para dictar conferencias críticas sobre "la pava y lo pavoso". Detrás del título alusivo a las creencias en el mal agüero había un mensaje cuestionador de la sociedad. Su estadía en la provincia y su contacto con la naturaleza, lo llevaron a convertirse en un  combatiente infatigable contra la destrucción de la ciudad natal por la idea de modernización de los profesionales urbanistas. Se declaró enemigo de la sociedad de consumo y condenaba día a día la contaminación urbana producida por los gases letales del automóvil.
Otras obras importantes de Nazoa fueron: Caracas, física y espiritual (Caracas, 1967), que ganó ese mismo año el Premio Municipal de Literatura del Distrito Federal y trabajos de crítica de arte (Mirar un cuadro, Humorismo gráfico en Venezuela); así como numerosas conferencias de divulgación cultural. También en 1966 publicó una compilación titulada Los humoristas de Caracas. Durante la década de los 70, además de preparar libros como La vida privada de las muñecas de trapo, Raúl Santana con un pueblo en el bolsillo y Leoncio Martínez, genial e ingenioso (publicado después de su muerte), dicta charlas y conferencias, mantiene un programa de televisión titulado “Las cosas más sencillas” y proyecta la formación de un grupo actoral que pusiera en práctica el «Teatro para leer».
En los libros que dedica a Caracas, (Caracas Física y Espiritual, Raúl Santana con un pueblo en el bolsillo y Venezuela suya), Nazoa presenta la historia de Caracas como una colección de acontecimientos donde por una parte están sus recuerdos infantiles y por otra su imaginación de poeta, no sólo pinta la realidad ciudadana, sino que presenta los hechos históricos buscando reflexionar y hacer crítica sobre la situación presentada.
Irónicamente, muere en un accidente de tránsito en la autopista Caracas-Valencia, el 25 de abril de 1976. En su memoria se creó por proposición de Pedro León Zapata, la cátedra libre de humorismo «Aquiles Nazoa», inaugurada el 11 de marzo de 1980.

Obras más conocidas
·      “El transeúnte sonreído”. Caracas: Grafolit, 1945.
·      “El ruiseñor de Catuche”. Caracas: Avila Gráfica, 1950.
·      “Credo”
·      “Caperucita roja criolla” (1955)
·      “Poesía para colorear” (1958)
·      “El burro flautista” (1958)
·      “Los dibujos de Leo” (1959)
·      “Caballo de manteca” (1960)
·      “Los poemas” (1961)
·      “Cuba de Martí a Fidel Castro” (1961)
·      “Mientras el palo va y viene” (1962)
·      “Poesías costumbristas, humorísticas y festivas” (1963)
·      “Pan y circo” (1965)
·      “Los humoristas de Caracas” (1966)
·      “Caracas física y espiritual” (1967)
·      “Historia de la música contada por un oyente” (1968)
·      “Humor y Amor” (1970)
·      “Retrato hablado de matapalo” (1970)
·      “Venezuela suya” (1971)
·      Las cosas más sencillas. Caracas: Oficina Central de Información (OCI), 1972.
·      “Los sin cuenta usos de la electricidad” (1973)
·      “Gusto y regusto de la cocina venezolana” (1973)
·      “Vida privada de las muñecas de trapo” (1975)
·      “Raúl Santana con un pueblo en el bolsillo” (1976)
·      “Genial e Ingenioso: La obra literaria y gráfica del gran artista caraqueño Leoncio Martínez” (1976)
·      “Aquiles y la Navidad” (1976)
·      Teatro (1978)
o   Otros lloran por mí
o   Byron
o   Oh Joseph
o   Martes de carnaval
o   Mister Hamlet
o   La dama de las cámaras
o   Los martirios de Colón
o   Hernani
o   Un sainete o Astrakan
o   Otra vez don Juan Tenorio
o   La pensión de doña Rita
o   Calígula
o   El espantapájaros 

CARACAS FÍSICA Y ESPIRITUAL (1967)
Aquiles Nazoa, en esta obra, realiza un recuento histórico de la ciudad de Caracas desde su fundación, y va haciendo una crítica de los gobiernos, especialmente los militares, que queriendo modernizar la capital, han ido acabando con la esencia de la misma.
El mismo escritor presenta su obra en el prólogo de su libro:
Como el incurso en un caso de desahucio por demolición, en él he recogido apresuradamente los últimos cachivaches de mi corazón y de mi memoria. Historia, crónica, poesía, retratos amados, cambian en mi libro de una página a otra, sin otro elemento de ensamblaje entre las partes que el secreto hilo de amor con que pacientemente me puse a unirlas (Nazoa: 1967,7)
Se inicia la obra con dos ensayos, se podría decir de carácter histórico “Los primeros tiempos de la ciudad” y “Esclavos y otras cosas”. Hace referencia a documentos fechados desde el momento en que Francisco Fajardo y Diego de Lozada tuvieron que luchar, tanto con la naturaleza como con los indígenas, quienes estaban dispuestos a enfrentarse con los intrusos para conservar su espacio. Luego presenta, con su lenguaje sencillo y de fácil comprensión, anécdotas curiosas, testimonios antiguos. Evoca los recuerdos de su niñez, su estadía en el barrio caraqueñísimo de El Guarataro. Presenta los cementerios y las costumbres funerarias, el alumbrado, la radio, el daguerrotipo, los helados, los vehículos.
Sin ser un texto de historia, Caracas Física y Espiritual va señalando los tiempos de la ciudad, no cronológicamente, sino de acuerdo a la narración de episodios concretos que tienen una significación especial y que van mostrando la ciudad y sus gentes. Pareciera ser que cuando Nazoa  entrelaza los relatos de la Caracas antigua, quisiera mostrar a los habitantes de la ciudad la cara bonita de ella, en forma poética, para que ellos se identifiquen con su ciudad.
La historia de Caracas recuerda con especial gratitud los incesantes empeños del gobernador Osorio por impulsar su progreso y el amor de hijo más bien que de gobernante con que se desveló en servirla. El apego casi filial que lo llevó a empedrarle sus calles a la ciudad, a dotarla de educación, a estructurarle un sistema monetario, a enviar un delegado a España para que impusiese al Rey de sus principales necesidades…(p.75)
Caracas física y espiritual trae nuevamente a la luz avisos clasificados del siglo XIX, impresiones, fotos y dibujos varios que reviven el pasado. Con dolor recuerda personajes, situaciones, costumbres, los grandes bailes de la gente rica caraqueña, las barriadas. Nazoa pasa de la simple enumeración de cosas llamativas (la lista de las cosas pavosas) a la crónica, artículos de costumbres, críticas sarcásticas y poesía.

Nada en el mundo acredita
al más apuesto doncel
como beber moscatel
y fumar Doña Juanita. 

Faltan encantos y hechizo
y sobran fieros pesares
donde faltan los manjares
que prepara el Café Suizo. (p. 143) 

La historia narrada se presenta a través de grandes contrastes: se puede observar al lado de la apología de héroes, la presencia de personajes comunes que poblaron la ciudad como son: el amolador de cuchillos, el pandehornero, el vendedor de pavos, etc. Junto al relato de acciones heroicas, aparecen las vivencias de la vida cotidiana: la primera carrera de caballos, el origen del abrazo de Año Nuevo, el origen del nuestro cañonazo de Año Nuevo. Habla de la Caracas de los años veinte, el cambio de la vestimenta de las mujeres, al estilo afrancesado. Critica los cambios hecho por los gobiernos dictatoriales a los edificios de la Administración pública.
“¿qué hizo la época gomecista sino devolverle su perniciosa vigencia a las marquesinas y emplastos ornamentales del Septenio, al renacimiento de barajitas de cigarrillos que el doctor Rojas Paúl nos dejó en su antipática parroquia de San José, al bazar de pinturas y vidrios absolutamente absurdos que el general Crespo nos legó en el Palacio de Miraflores?” (p. 264)
La Caracas que presenta Aquiles Nazoa es el centro de la ciudad con sus teatros, plazas, río y esquinas donde se conjuga la vida caraqueña y donde han ocurrido los hechos de la historia. También por el centro de Caracas desfilan los personajes populares y allí se inicia la modernización con la construcción de El Silencio. A la vez, como símbolo de la destrucción de la tradición arquitectónica, señala con dolor la caída del Hotel Majestic, para construir el Centro Simón Bolívar. Esta demolición que se realizó con gigantescas mandarrias en forma de bolas, fue presenciada por millares de caraqueños que se arremolinaban en los alrededores. Igualmente, Nazoa eleva su voz de protesta ante el derrumbe de la casa de Francisco de Miranda y la división de la ciudad con la Avenida Bolívar, construida para el paso veloz de los vehículos, a la vez que impide que el peatón pueda atravesarla con facilidad y comunicarse con quienes hasta entonces habían sido vecinos del mismo barrio, rompiendo así un ritmo de vida.
Héctor Mujica, en el prólogo al Tomo I de Prosas (1981) afirma de Aquiles Nazoa:

Caraqueño por los cuatro costados, nadie amó tanto a su ciudad natal como él. Y digo mal, pues nadie la sufrió tanto como su corazón enfermo por tanta depredación, tanta rotura, destrucción tanta. Lo feo le era abominable. Poco apoco los urbanizadores, que carecen de la más elemental urbanidad harían agostados y secos su Guaire, su Catuche, su Anauco, su Caroata.  (p.7)
Alecia Castillo H. (2010, 26,10) en un trabajo titulado AQUILES NAZOA, SU VIDA y VISIÓN DE CARACAS afirma que Aquiles Nazoa

Reconoce la realidad de su Caracas y denuncia con verdadera pasión el proceso de destrucción de la misma. Considera que este proceso es causa y consecuencia, del perjuicio que es capaz de causar el dinero cuando pretende reemplazar la Cultura. Para precisar su afirmación, señala dos formas perniciosas de la riqueza que lleva a convertir la capital en "una de las ciudades más desagradables del continente": una es, la estrechez de una clase media urbana casi iletrada enriquecida por la usura, el juego de caballos o la importación de baratijas y la otra el aldeanismo de algunos propietarios que llegan a la capital en busca de negocios productivos, aldeanismo que también llevan muchos gobernantes que quieren imponer a la capital "cualquier adefesio que hubieran soñado para la Plaza Bolívar de su pueblo".  

Finalmente, en su obra, Nazoa realiza un recuento histórico de lo que denomina "feísmo estético" que considera como una "enfermedad hereditaria" de los gobiernos, especialmente de los militares. Presenta a la ingeniería e ingenieros civiles como los cómplices de esa fealdad, pues no tuvieron la modestia suficiente para quedarse en su sitio cuando el auge profesional los rodeo de prestigio. (p. 271) Reconoce la triste realidad de su Caracas y denuncia con verdadera pasión el proceso de destrucción de la misma. Considera que este proceso es causa y consecuencia, del perjuicio que es capaz de causar el dinero cuando pretende reemplazar la Cultura. Ciudad nueva rica, calculada para estrenadores de automóviles, y donde lo suntuoso y artificial alcanzó una monstruosa relevancia sobre lo esencial humano: esa es la Caracas “monumental” que ha desarrollado las más grandes autopistas de América junto a los barrios pobres más miserables del mundo. (p. 271) Para precisar su afirmación, señala dos formas perniciosas de la riqueza que lleva a convertir la capital en una de las ciudades más desagradables del continente: una es, la estrechez de una clase media urbana casi iletrada enriquecida por la usura, el juego de caballos o la importación de baratijas y la otra el aldeanismo de algunos propietarios que llegan a la capital en busca de negocios productivos, aldeanismo que también llevan muchos gobernantes que quieren imponer a la capital cualquier adefesio que hubieran soñado para la Plaza Bolívar de su pueblo.
En esta obra, la panorámica que Aquiles Nazoa da de su ciudad es general: recorre el Guaire de Oeste a Este, con el Ávila marcando el norte separando la ciudad del mar y ubicando la entrada de ella, al Sur el Valle.  

LAS COSAS MÁS SENCILLAS (1976)

 

Descubriendo la casa 

En su prosa, Aquiles Nazoa se revela como el poeta, como el conocedor de cada detalle de las cosas que quiere dar a conocer. Pedro Beroes (1977), en el prólogo al libro Caracas Física y Espiritual dice: 

En Aquiles Nazoa no sólo había talento y facilidad extraordinaria (…) En él había algo más, mucho más, que era peculiarmente suyo y se consolidó por entonces en su espíritu creador: me refiero a su hondo y copioso saber popular, saber de esquina, de barrio, de camino (…) sin pedantería y llegar al corazón palpitante del hombre común y corriente… (p. 25)   

El relato titulado Descubriendo la casa muestra a Nazoa como un conocedor de cada fibra del cuerpo humano y de la arquitectura de una vivienda. El lenguaje que utiliza el poeta con su sencillez y conocimiento del mismo, nos recuerda a Pablo Neruda, quien es capaz de hacer poesía de las cosas más sencillas de la vida del hombre. Nazoa hace un paralelismo entre los elementos conformadores de una casa y el cuerpo humano. Da vida a las distintas partes de aquélla al compararla con todas las fibras de éste.

No hay de seguro entre las cosas inventadas, ninguna en que el hombre haya llegado a reflejarse tan exhaustivamente a sí mismo, como en esa réplica casi perfecta de nuestro equipo vital que es, por definición, la casa. (p. 13) 

En el desarrollo de este relato, el conocimiento que muestra Nazoa sobre el cuerpo humano pareciese recuerda a un “biólogo anatomista”, que maneja los términos  científicos a la perfección. 

     Son los ganglios como los perros del organismo, órganos de alarma cuya misión es avisar, por medio de la inflamación, que algo anda mal en las proximidades. Porque los ganglios le cortan el camino, una infección localizada en una extremidad, por ejemplo, no se extiende a otros órganos… (17) 

Nos da un paseo maravilloso por cada elemento de la casa comparándolo, permanentemente, con el cuerpo humano. Como ejemplo tenemos: presenta los tubos, cañerías y alambres eléctricos de la casa como “complicada red de conductos que acarrean y reparten las sustancias de la vida”. Las tuberías de agua las relaciona con el aparato circulatorio: los depósitos de agua reciben y liberan el líquido por medio de esa bomba automática, cuyo funcionamiento es, en líneas generales, el mismo corazón. (p. 16). La cocina la compara con el aparato digestivo desde el papel de “organizador de los alimentos, máquina de digerir, que se completa como el equipo sanitario y las cañerías subterráneas” Asocia el kerosen o el gas, potenciales calóricos de la casa, con el hígado como gran almacenador del calor en el cuerpo humano. El tendido eléctrico, los tapones y las rosetas en la casa son los ganglios que cortan las infecciones en el cuerpo humano.
Las ventanas de las casas son los órganos visuales de la misma. A través de ellas se sabe si se duerme o se está despierto. El humanismo de Nazoa se demuestra cuando señala las diferencias entre las grandes casonas coloniales o la mirada dulce de la proletaria simplicidad de la ventana de arrabal, o la mirada fría e impersonal de los rascacielos. En sus palabras deja ver la sencillez de su condición y la cercanía a su pueblo.
Y en la casa ¿qué conforma el aparato respiratorio?  La ventilación, la amplitud de la misma La casa mejor ventilada no es la que ha de fabricarle aire a su cuerpo por medio de abanicos, ventiladores o acondicionadores; es la que más cómodamente respira por sus recursos orgánicos espontáneos, por sus espacios de aireación (p. 21)
Los lavaplatos son las glándulas excretoras mayores o riñones de la casa. Su función es eliminar los líquidos residuales derivados de un proceso depurativo que él mismo ha realizado (p.22)
Concluye su paseo indicando que las casas modernas hablan y escuchan. Tiene radio y lo nombra el tímpano mecánico, el teléfono, la fonación y no podía faltar el tocadiscos que es la alacena sentimental donde el corazón puede servirse los más variados platos de emoción en conserva. (p. 25)
Ese es Aquiles Nazoa en su presentación de Las cosas más sencillas 
 

OBRA DE TEATRO DE AQUILES NAZOA

UN SAINETE O ASTRAKÁN DONDE SUBIDOS COLORES SE LES MUESTRA A LOS LECTORES LA TORTA QUE PUSO ADÁN 

Otra de las producciones de Aquiles Nazoa es el Teatro.  Su obra teatral está cargada de humor y de crítica. En esta oportunidad presentamos un sainete el cual pertenece al género híbrido (expresión de Alba Lía Barrios (1997) pues no es, en el estricto sentido de la palabra, una obra dramática, ni tampoco pertenece a los otros géneros literarios, aunque tiene, sin embargo, mucho de ficción humorística que se permite todo género de licencias contra la verosimilitud. (Barrios: 1997,111). Al hablar de sainete se puede definir como una breve pieza jocosa que con frecuencia pinta costumbres y satiriza vicios y errores y es de carácter popular. En el siglo XVII solía representarse al final de las funciones teatrales. En Venezuela, el sainete tiene sus antecedentes en los cuadros costumbristas del siglo XIX. El sainete tiene un fuerte contenido humorístico y de ironía que se crea a partir del lenguaje de los personajes y de las acciones.
Por otro lado está el teatro para leer tiene influencia del sainete y del humorismo popular, también hay una clara intención de crítica social. Alba Lía afirma que el Teatro para leer posee un placer subversivo –infantil, en el mejor sentido—de trastocar lo establecido a través de la irreverencia sistemática a los símbolos culturales. (p.112)     
La mayoría de la producción teatral de Aquiles Nazoa, entonces, se encierra dentro del grupo teatro para leer, además se puede afirmar que ella lleva al lector a tomar posición, a meditar y hasta apoyar en la crítica al escritor.  César Rengifo, en el prólogo a la obra teatral de Aquiles Nazoa (1978) afirma que este autor utiliza el lenguaje con gran maestría
… penetra dentro del habla popular venezolana y captura sus más puras y expresivas esencias. El refrán temporal, el giro idiomático, el modismo circunstancial, la frase en boga, la oración intencionadamente confusa empleada a veces en medios populares restringidos, y que constituye un hablar en clave para iniciados, son manejados por Aquiles con la familiaridad de lo vivido. (p.10)
En la obra teatral que se presenta, Aquiles Nazoa (1978) utiliza con gran maestría el humor y la ironía. Desde que la obra comienza, el autor, a través del lenguaje va mostrando el sentido humorístico.

Acto I
El drama pasa en el cielo
y en los tiempos patriarcales
en que Adán era un polluelo
y el mundo estaba en pañales.

Al levantarse el telón
es San Miguel quien lo sube:
llega Dios en una nube
y así empieza la cuestión. (p.231)

……………………………

SAN MIGUEL… Señor, olvidáis a Adán,
el animal de dos patas,
el que vive entre las matas
como si fuera Tarzán. 

DIOS. ¡Ya recuerdo…! El ejemplar
que fabriqué con pantano
y a quien el nombre de humano
le di por disimular.
(Risueño) 

La intención que tuve yo
fue fabricar un cacharro,
pero estaba mal el barro
y eso fue lo que salió. 

  Como se podrá observar, desde el comienzo la obra va tomando un matiz humorístico, que al invertir las situaciones e hiperbolizar a los personajes, el sainete cae en el escenario de la risa, por ello, Aquiles Nazoa logra, a través del lenguaje y de las acciones, dar un matiz irónico a su pieza teatral.
En medio de todo el humor y la ironía que presenta Nazoa en su obra, también incluye su conocimiento de lo venezolano, hace referencia a los frutos nacionales como alimento de los personajes. 

SAN MIGUEL. Si no queréis que lejos
 os boten del jardín
oíd estos consejos
que os doy en buen latín. 

Podéis comer caimito,
batata y quimbombó,
cambur y cariaquito,
¡pero manzana no! 

Y el que haga caso omiso
 de tal prohibición,
saldrá del Paraíso
lo mismo que un tapón. (pp. 234-235) 

A través de la palabra puede modificar el referente,  y mediante ella da un alto contenido humorístico. La clave del sainete está en la modificación intencional del referente y en la hipercaricaturización de un personaje tipo como puede ser Eva

(Y al probar Eva el sabor del fruto que tanto ansiaba, se vuelve pájara brava por no decir lo peor)

EVA. ¡Quiero joyas
       y oropeles!
¡Quiero pieles
y champán!
¡Quiero viajes
por Europa!
¡Quiero sopa
 de faisán!
¡Quiero un novio
 que se vista!
¡No un nudista
como Adán! (p.235) 

El autor termina la obra

AUTOR. Y así acaba el Astrakán
donde en subidos colores
se les mostró a los lectores
           la torta que puso Adán.
 
Se dice del Astrakán que es un subgénero teatral cómico muy popular en España durante el primer tercio del siglo XX. Su finalidad es producir risa, aún a costa de la verosimilitud argumental, frecuentemente cae en el absurdo. Se dan situaciones disparatadas, a las que se supeditan personajes y acciones y hay juego de palabras que dan lugar al equívoco y al chiste. Por Aquiles Nazoa le coloca este nombre a su pieza teatral.                                                                                                                                                       

CONCLUSIONES
 
Como se puede apreciar en el material presentado, en su recorrido por la literatura, Aquiles Nazoa logra conjugar el humorismo, la poesía, la belleza del lenguaje, y el conocimiento del hombre para acercar al lector a las cosas más sencillas. Sin ser un dramaturgo o un poeta propiamente dichos es capaz de hacer reflexionar, meditar a quien lo lee y hasta tomar posición ante cualquiera de los temas que sea capaz de tratar.
Su grandeza como escritor está en el conocimiento del saber popular, del hombre de pueblo, sencillo, que suele saber mucho más que quien ha sido un gran estudioso de teorías o experimentos. Cercano al hombre maestro de hechos y realidades de lo que enseña la vida misma. A través de este conocimiento, Aquiles Nazoa siembra el arte y la cultura.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Aquiles Nazoa. (s/f) www.venezuelatuya.com/biografias/nazoa.htm  (Octubre 2, 2011)

Aquiles Nazoa. El Transeunte sonreído. (s/f)  http://aquilesnazoa.webcindario.com/biofin.html  (Octubre 2, 2011)

Barrios, A.L. (1997) Dramaturgia Venezolana del siglo XX. Caracas: Centro Venezolano del ITI-UNESCO 

Castillo H., A. (2010,26,10))AQUILES NAZOA, SU VIDA y VISIÓN DE CARACAS

http://servicio.bc.uc.edu.ve/derecho/revista/idc26/pdf (Consulta  15 de noviembre de 2011)

Miliani, D. (1976). “Aquiles Nazoa, poeta y humorista por gracia de su pueblo”. CdA (La Habana), Nº 98. pp.109-112.

Miliani, D. (1995) Aquiles Nazoa. Caracas: Diccionario Enciclopédico de las Letras de América Latina. Biblioteca Ayacucho. Monte Ávila Editores Latinoamericana. Primera Edición.

Montero, J. N. (s/f)  Sobre "Caracas física y espiritual" de Aquiles Nazoa


www.panfletonegro.com/cuarenta/libros.shtml   (Consulta 17 de noviembre de 2011)

Nazoa, A. (1978) “Teatro”  Tomo I. Obras Completas Volumen I Caracas: Universidad Central de Venezuela.

Nazoa, A. (1983) “Prosa” Tomo I. Obras Completas Volumen III. Caracas: Universidad Central de Venezuela. 

París, E. (30 de noviembre de 2010) Diccionario literario literario http://www.papelenblanco.com/diccionario-literario/diccionario-literario-astracan-o-astracanada (7 de diciembre de 2011)

Rengifo, C. (1978) Prólogo. En Nazoa, A. “Teatro” Tomo I. Obras Completas. Volumen I. Caracas: Universidad Central de Venezuela.

Vásquez M. (2004) Importancia del Sainete como ficcionalización de lo cotidianp durante las tres primeras décadas del siglo XX. Trabajo de grado presentado para optar al título de Magister en Literatura Venezolana. Universidad Central de Venezuela, Facultad de Humanidades y Educación, Comisión de Estudios de Postgrado. (inédito)

 

 

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