ACERCA DE LAS AUTORAS

jueves, 24 de mayo de 2012

EL ANTIFAZ FRAGMENTADO

PROLOGO 

Bajo la óptica de un narrador omnisciente, en tercera persona, Olga Carrera nos presenta su primera novela El antifaz fragmentado; esta obra nos ofrece diferentes acontecimientos y enredos en los que se ven envueltos sus personajes; está estructurada en un Prefacio y dieciséis capítulos; cada uno de ellos, a su vez, está subdividido en varias partes. Los nombres de estos espacios textuales son los siguientes: el Prefacio “El crepúsculo de una vida”; Capítulo 1, “San  Pedro y San Pablo”, Capítulo 2, “Cuando el cielo se encapota”; Capítulo 3, “El paraíso escondido”; Capítulo 4, “El milagro de la vida”, Capítulo 5, “Desafíos de un casamiento”; Capítulo 6; “La imagen del espejo”; Capítulo 7, “El pecado contra Alá”;  Capítulo 8, “El primer respiro y el último aliento”; Capítulo 9, “Mentiras piadosas”; Capítulo 10, “Entre cielo y tierra no hay nada oculto”; Capítulo 11, “Revelaciones del más allá”; Capítulo 12, “Quien bien te quiere te hará llorar”, Capítulo 13. “Latitud Cero”; Capítulo 14, “El Antifaz Fragmentado” (que da nombre a la obra); Capítulo 15, “Lo que se llevó el rio” y Capítulo 16, “Mar adentro”.
En las páginas de la novel escritora, llama la atención el ludismo con el que se han unido las variadas historias junto a la riqueza de regiones y costumbres ecuatorianas, que sirven de plataforma a sus entes ficcionales, los personajes: Renata Sangiovanni, sus hijas Clarita y Sirena, Omar Haffar, Carlos Alberto Torres Villavicencio y Luis Fernando Velásquez, entre otros. Los escritores experimentales juegan con el texto y convocan la enciclopedia de sus lectores; por esta razón, éstos recuerdan otros conocimientos al leer las líneas que tiene frente a sus ojos. En el caso de esta obra, la figura del lector se ve resaltada en importancia dentro del juego ficcional, porque debe poner en juego su competencia cultural; la novela de Olga Carrera se ha impregnado de las intertextualidades de otros textos y otros géneros como las noticias de prensa, el diario íntimo, las partidas de nacimiento y las canciones; de esta forma, utiliza géneros paraliterarios  y juega con el blanco de la hoja, para llamar su atención y obligarlo a la reelaboración ficcional.
Uno de los aspectos lúdicos de la autora, está presente en el juego espacial con la hoja; Olga Carrera, como posible autora experimental, tiene ante sí el papel en blanco, inspirada, juega con ella y organiza la disposición de sus textos. En algunas oportunidades, la presencia de estos microtextos conforma recortes periodísticos que dan cierta visión ficcional de contexto: “Monterrey, 27 de julio de 1981. Fatal accidente aéreo deja un saldo de 30 muertos en el aeropuerto de Chihuahua”. Así como en el macrotexto literario, la novela, la función dominante es la poética, en los microtextos periodísticos, la función es la referencial; sin embargo, se debe destacar que al estar ubicados en el contexto ficticio, cambian su función referencial y se incorporan a la obra.
En un primer intento para organizar la matriz textual de El antifaz fragmentado, hay que tomar en cuenta la presencia del narrador o director de orquesta. La importancia de esta voz textual estriba en que mueve todas las fichas de la novela, su presencia es notoria en todos los actos de los personajes; al tener un punto de vista omnisciente, es capaz de organizar sus pensamientos y conocer todas las historias desde afuera. Es una voz textual narrativa que tiene posibilidades de introducirse en  el mundo de los personajes, para opinar acerca de ellos y de conocer todos los acontecimientos, como si estuviera delante de una gran maqueta ficcional. Por esta razón, la escritora puede mover las diferentes historias a su gusto y regodearse con el fluir de las acciones entrelazadas en los diversos capítulos mencionados anteriormente. El relato en tercera persona también es conocido con el nombre de metadiegético, porque se encuentra fuera y contiene otros relatos segundos o diegéticos; el relato primero o metadiegético de la voz ficcional o narrador introduce otras historias como relatos segundos o diegéticos que constituirán una explicación del relato primero; este recurso es utilizado por la autora del Antifaz fragmentado con la presencia del diario de Clara Sanguinetti, donde se atan los hilos sueltos del entramado textual. De esta forma, partiendo de una anécdota, el lector puede ubicar el resto de los ambientes diseminados a lo largo de la novela.
De igual manera, al presentar el fluir temporal de sus personajes, la escritora utiliza otros recursos, como la interpolación de relatos; en la obra, existe una alternancia y esto consiste en contar la fábula de forma interrumpida, para tomarla más adelante o adelantando situaciones que luego resolverá en otras páginas; de esta manera y procurando organizar los espacios ficcionales, el lector podrá conocer la historia que rodea Renata Sanguineti, como hilo conductor de historias, y el resto de los actantes que la acompañan en sus vivencias textuales. La novela de Olga Carrera presenta cambios temporales bruscos para un lector no acostumbrado a esta forma de abordar textos; la autora sabe jugar con el tiempo ficcional y lo alterna ante los ojos del lector, quien debe ser "macho" o "cómplice" (en acepción del escritor Julio Cortázar) para ser capaz de reelaborar de nuevo el texto y organizar en su mente el rompecabezas que le ha presentado la autora; en otras palabras, el lector debe organizar el texto como si fuera su co-autor. Al respecto,  Olga es precisa en muchas fechas: “terremoto 4 de agosto 1988”; “todo comenzó en diciembre de 1997”, “el primer encuentro entre Renata y Carlos Alberto ocurrió a mediados de 1968”, “finales de junio 1998, Manabí”; como si quisiera dejarlas grabadas en la memoria del lector para que lo guíen en su lectura; pero, no es así, porque si está acostumbrado a leer un material organizado, con personajes delimitados, un tiempo ordenado y el ambiente de fácil construcción mental, tendrá que releer este rico material, de nuevo, para disfrutar sus trampas narrativas..
El juego experimental de la autora distribuye las líneas de la novela con un “moroso” regodeo; por eso, no sería errado considerarla como una novela intelectual; la obra ofrece erudición, ludismo y síntesis combinatoria; se presenta como un logro de otras escrituras convocadas por la autora, surge entonces la intertextualidad o la transtextualidad que pone al texto en relación manifiesta o secreta, con otros textos; es el caso, por ejemplo, cuando incorpora la letra de la canción: “Estuve enamorado, de ti...Estuve enamorado de ti...Pero ya no siento nada, Ni me inquieta tu mirada… Como ayer” del cantante Raphael. Esta novela requiere un lector crítico, capaz de percibir la vinculación entre textos y extraer de sus recuerdos, las referencias convocadas. Dentro de una relación transtextual, los escritores ficcionalizan sus conocimientos, que serán denominados “hipotextos”, y las obras convocadas por estos escritos se denominarán “hipertextos”; es similar al uso de los link en los materiales digitalizados, se abre una nueva pantalla delante del lector-usuario y también se incrementa una serie virtualmente infinita de lecturas posibles. En el caso mencionado, el relato inicial o hipertexto (la novela)  atrae al hipotexto que se corresponde con la canción convocada y, además, escrita en grafía diferente.
Como toda narración requiere un fondo de verdad, esto es, escribir sobre temas, hechos y personas de los cuales se tenga una experiencia directa y vivida, la autora se ha dedicado detenidamente a la investigación previa de la geografía, costumbres y paisajes de su ambiente textual, cuyo referente corresponde a zonas ecuatorianas; por ello, en su relato abundan descripciones detalladas: “Fuertes lluvias aquejan el valle de Tumbaco, al nororiente de la ciudad de Quito. El Chiche, (…) tímido riachuelo”; “pescadores artesanales han regresado del sector de Isla de la Plata”, “La actividad comercial entre el puerto costero de Manta y la capital ecuatoriana”; “terminal terrestre de Cumandá, situada a un costado del centro histórico de Quito”; “Barrio El Pinar, cerca de la Universidad Central del Ecuador”; “Biblioteca Nacional del Ecuador, ubicada en la Casa de la Cultura Ecuatoriana, en el centro histórico de la ciudad”; “La Mitad del Mundo? (…) Allí está el punto que divide al mundo en hemisferio norte y hemisferio sur. Hay un gran monumento justo en la latitud cero”; con esas ricas descripciones, nos orienta Olga, para que no nos perdamos en esas hermosas zonas suramericanas.
Es evidente que la autora de El antifaz fragmentado cuenta los hechos ocurridos a lo largo de un tiempo y de un espacio; de manera que, al encadenarse unos con otros, tomen un nuevo significado; el texto concatena, progresivamente, unas escenas con otras hasta llegar al desenlace y la narración no es una construcción fija, sino que se mueve, se desarrolla y se transforma; en definitiva, el ludismo de la construcción de esta obra emana desde el propio título, El antifaz fragmentado: “el antifaz” oculta los motivos narrativos, pero lo “fragmentado” se une nuevamente al final, como ya se ha comentado, cuando Sirena descubre las verdades de su existencia en el diario de su fallecida hermana Clara; allí se resuelven las incógnitas de los personajes principales: “25 de mayo. Querido diario.  Ahora que somos amigos, te voy a contar algo que me pasó hace casi dos años”. La autora posee la condición esencial de contar los hechos con habilidad, su narración mantiene el interés y la curiosidad del lector, incluso desde el Prefacio porque un buen comienzo es esencial, con una escena significativa desde las primeras líneas. Para cerrar estas letras, la novela de Olga Carrera constituye una comunión entre tradiciones de espacios ecuatorianos ficcionales, ludismo escritural e invitación a compartir unos momentos de solaz y armonía bajo la luz de una lámpara;  porque constituye un texto capaz de convocar muchas inquietudes artísticas, sobre la base de historias sencillas o complicadas de los personajes involucrados, pero hábilmente tejida en el texto con el gozo de una entrega novedosa.  

Liduvina Carrera
Febrero, 2012.

domingo, 1 de abril de 2012

EL VIAJERO DE AMÉRICA: RELATO DE OLGA CARRERA



PROLOGO
Liduvina Carrera
Con estas páginas, una invitación calurosa para recorrer el hermoso sendero de recuerdos y sentimientos que, en cuatro cortos capítulos, nos entrega la novel escritora Olga Carrera en su cuento “El viajero de América”, relato adornado de intimismo que raya en el lirismo poético y ofrece una vivencia nostálgica de un ser querido: José Carrera, padre de la autora y mío también.  

¿Cómo comenzar el prólogo de un relato que tantas remembranzas llevan a mi presente? Resulta difícil aproximarse a un texto cuyo contenido es capaz de mover las fibras más recónditas de mis propios recuerdos; sin embargo, quien lo disfrute con su lectura, también podrá apreciar que está adornado con un rico lenguaje poético y con reminiscencias infantiles de la autora. En todo caso, aunque ella se haya inspirado en el torbellino de la vida diaria, la obra ofrecida constituye un canto al recuerdo del ser amado y una búsqueda constante que arrojan respuestas textuales, una vez que ha desaparecido el ser que las inspiró; el canto a la ausencia del padre sirve de pretexto para evocar lejanos momentos y dedicarle a la niñez y a otras épocas de la vida, páginas de hermosos recuerdos. La dedicatoria evidente: “Para mi papá, José Carrera”, invoca la imagen del padre: “era un hombre alto y delgado. El nerviosismo le salió por los poros”; usaba: “lentes de montura de carey”; “siempre con corbata y saco y su inconfundible sombrero” y sobre todo, su halo religioso y caritativo como San Francisco de Asís: “el espíritu franciscano le acompañó hasta la tumba”, “persona de profundos sentimientos religiosos, con la habilidad de usar un rosario como sedante”. En este sentido, es evidente que “El viajero de América” da cuenta de una etapa precisa del personaje, cuyo referente en la vida real  fue el patriarca del hogar Carrera Pedroza, donde se crió la autora del relato y, por eso, hay presencia de comunión en los hechos relatados y la vivencia textual ¿biográfica? de la autora.
Encontré un manuscrito...
Procurando organizar los espacios ficcionales, el lector podrá conocer la historia por medio del viejo recurso de los pergaminos hallados: “encontré un manuscrito (…) parecía un relato” (…) “Mi viaje a España, leía el título, fechado en 1959”. La presencia de un legajo de papeles es un recurso muy utilizado en literatura y constituyen pretexto para la elaboración del texto. En “El viajero…” la primera narración intercala otros relatos, como matriuskas rusas (una muñeca dentro de otra). En este caso, el escrito intercalado presenta una historia completa con una fábula tan elaborada que el lector olvida progresivamente la fábula básica, donde la protagonista organizaba su hogar para una mudanza de vivienda y encontró los papeles aludidos. En este sentido, Olga Carrera va más allá de la anécdota que será apreciada por el lector, no sólo en el material que tiene ante sus ojos, sino por el contexto de la escritora y del suyo propio, en el momento en que actualiza la obra: “lo que encontré en ella me llenó de nostalgia” (…) “me eché sobre la cama para leerlo con más comodidad”.  
El texto ofrece un relato con distorsión temporal, con la ayuda del  salto atrás o el flash-back, la autora trae al presente imágenes del año 1959, junto a los recuerdos de su propia vida y  algunos referentes históricos: “la dictadura de Fulgencio Batista”, “las fuerzas comunistas del joven revolucionario Fidel Castro”, “el gobierno de Rómulo Gallegos”, “la dictadora de Francisco Franco en España y la guerra civil”, entre otras. En esa  época, el referente textual había viajado hasta el viejo continente para visitar a su familia; así lo recuerda Olga Carrera, quien con un cambio brusco de las tiempos, logra que la voz ficcional vaya guiando al lector por diferentes espacios textuales del relato, incluso convirtiéndose en coprotagonista de un viaje onírico, nombre con el que la escritora ha bautizado su experiencia escritural: “lo perdí de vista a pesar mío” “quise correr tras él”, comenta cuando el “viajero” aborda el avión que lo llevaría a Lucillo, pueblito español que lo vio nacer; a partir de ese momento, lo acompaña en un recorrido de encuentros e interrogantes.
Lucillo
Casa del pueblo: Lucillo
Con las imágenes líricas se asciende hasta el motivo emocional del texto y se añade una notoria claridad espiritual; este cuento posee gran variedad de imágenes visuales y cada línea remite a una percepción diferente que une el mundo sensible con la visión de la autora, el resultado es una nueva significación; las imágenes de Lucillo, pueblito olvidado en la historia y en el tiempo, están presentadas con una nitidez amorosa: “la verde campiña”, “rebaño de ovejas”…”más de medio siglo en el pasado, visitar Lucillo fue como regresar a la Edad Media”. En las líneas de “El Viajero”, se observa cómo el valor referencial se queda atrapado en el mundo sensible por la visión de su autora; allí se mencionan con nostalgia los nombres de la “madre Pascuala”, las “hermanas Josefa, Amalia, Ludivina y su hermano Daniel”; en sus líneas, el texto nos da a conocer cómo “los hombres usaban boinas, camisas remangadas hasta los codos, pantalón con correa y sandalias sobre sus calcetines”. En este contexto, precisamente, cuando se describe a los paisanos del pueblo, se conoce la frase que da nombre al cuento; en boca de una mujer del pueblo se oye un saludo castizo: “¡Es José! ¡Venid a verlo! Ha llegado el viajero de América”.

Al releer estos textos, se puede apreciar que la autora no ha partido desde cero en el uso de sus recursos literarios, al contrario, ella ha tomado de la realidad concreta todo aquello que ha llamado su atención, lo ha extraído del nivel funcional de la comunicación, ha ampliado los detalles y ha logrado la interpretación con sus propias sensaciones en el sistema significativo más amplio de la literatura Por eso, ha usado las palabras como símbolos de nostalgia, alegría y tristeza y, con ellas, ha asumido una actitud personal ante la vida. Este relato conmueve el sentimiento y la autora utiliza interrogaciones retóricas, cuyas respuestas quedan en su propia búsqueda existencial: “¿Qué me está pasando? ¿Este es un sueño? Todo se ve demasiado real”. Con este recurso, se convocan emociones y se buscan respuestas; de aquí, pues, la presencia de la función emotiva del lenguaje con sus rasgos subjetivos en la presentación de las acciones. En este mismo orden de ideas, se puede apreciar cómo con la descripción anímica de los datos referenciales, la narradora hace posible un tratamiento más personal e íntimo de los recuerdos traídos al presente con tanta nitidez. “el pasaporte rojo no el de la República Bolivariana de Venezuela”; la “máquina de escribir negra, marca Underwood”; el “Avión K.L.M. azul y blanco…Douglas DC-4” cuyas “hélices giraban a toda velocidad”.
Douglas DC-4
Evidentemente, el cuento tiene un carácter marcadamente subjetivo, desde el mismo momento en que la voz textual asume un discurso propio y utiliza la primera persona del singular como narradora protagonista: “recuerdo haber contemplado muchas fotos de mi padre”. En todo caso, esa narradora de papel no es otra que la misma voz de Olga Carrera, prestada a su protagonista para que interprete tantos recuerdos y la ayude a organizar ficcionalmente los episodios más significativos de su relato.
Castañuelas
En una obra literaria, el uso de recursos retóricos es significativo, porque constituyen la selección elaborada por el autor para expresar sus sentimientos; en el cuento hay una amorosa presencia de castañuelas, a las que proporciona vida propia con su onomatopeya musical: “clac, clac, clac”; por otra parte, sobre la base de sus estudios en Comunicación Social, Olga hace gala de técnicas cinematográficas, en lo que se refiere al tratamiento del juego temporal y, al final del relato, existe un momento en que la imagen se detiene en el espacio textual y se congela la escena como un puente para pasar del pasado al presente; la imagen recurrente de las castañuelas dará un final inesperado a este bello producto literario que da cuenta del amor filial de mi hermana Olga hacia el progenitor de nuestros días. Pero, no les pienso contar el final…lean el texto y disfrútenlo tanto como lo hice yo.

domingo, 19 de febrero de 2012

LA CRESPERA: LOS RELATOS DE MARTA CRESPO


PROLOGO  
Por Liduvina Carrera
Cuando el lector se aproxima a los relatos de La Crespera, de Marta Crespo, siente que ante su vista se presenta un lienzo con pinceladas de variados relatos; en efecto, las narraciones de este libro ofrecen un collage de cuadros con figuras, espacios y tiempos, finamente engranados pro dos hilos conductores: el calor del hogar y la remembranza de las tradiciones. Es de acotar que los relatos de Marta se presentan como verdaderos cuadros vivientes; su estructura consiste en un montaje de narraciones sencillas, hermosas e íntimas, capaces de mover los sentimientos de quien recuerda con tanto amor, por una parte, su lugar de juegos infantiles, el hogar que la cobijó, la vio crecer y también fu refugio de amor y aprendizaje para sus propias hijas; por otra, es indudable la presencia de la docente y de la investigadora, acostumbrada a la enseñanza con palabras sencillas.
El primer hilo conductor, como se ha observado, se refiere al calor del hogar; es evidente la forma cómo la autora brinda un sinfín de sensaciones calidad, al presentar el entorno que abriga a los personajes de sus relatos y ha bendecido, en el referente real, a su propio hogar paterno: “La Crespera fue un bonito lugar donde crecieron mis hijas, al calor de los abuelos y cerca de los tíos (…) era lugar de encuentro de parientes  y amigos”. Desde el comienzo de los textos, se van dando las pinceladas del bosquejo narrativo que, luego, irán definiendo las fisonomías de sus protagonistas; de esta manera, cada relato tiene un sugestivo comienzo que invita a desnudar el texto completo para conocer los acontecimientos anunciados en las primeras líneas; así, se puede leer en las siguientes frases: “Nerón era un caballo viejo con nombre de emperador”; “Una vez, una gallina jabada que estaba clueca, se echó sobre uno de los nidos”; “En el patio de la Crespera había tres enormes gansos”; “Luis Andrés (…) tuvo una mañana del último domingo de la Semana Mayor (…) una brillante idea”; “En las navidades, Barlovento posee una magia especial, las casa visten de galas con los nacimientos y arbolitos”.
Indiscutiblemente, el estilo lírico de la obra entrega un sabor personal digno de atención estética; por sus páginas, es frecuente un desfile primoroso de personajes que evocan emociones experimentadas en la vida real, con los referentes familiares que toman vida en los relatos. Por los espacios textuales, se pasea una gama de entes ficcionales, capaces de recordar a quienes en la vida real son las hijas: “Ninela, era una de las niñas”; “Carlita es otra de las niñas” o el resto de la familia: “Fanny, mi hermana”; “Padrino Javier”; “Maritza, mi hermana menor”; “abuelita Graciela”; “tía Cecilia, hermana de mi mamá”, entre otros.
El lugar físico de estas narraciones está bien definido: “un buen día mi papá decidió emigrar desde el valle de Guarenas hacia Barlovento”; (La Crespera) quedaba en un caserío denominado Santa Rosalía”. En esos entornos naturales, los árboles entregan protección  mimosa: “Vivíamos felices, rodeados de la exuberante flora regional, donde el totumo, la guama, el guácimo, el mango, el aguacate, el cacao y otros árboles nos prestaron su sombra”. Además, en las líneas que lo definen, se observan paisajes llenos de bucolismo, propios de los mejores textos clásicos de los antiguos poetas greco-romanos, porque invitan a disfrutar la paz del campo: “Apreciábamos el calor del hogar con las pinceladas de la vida del campo”; “En el campo la vida es amable desde que amanece, plena de sonidos naturales que ennoblecen el espíritu”.
Estos relatos están impregnados de los valores recibidos en el hogar; entre otros, los religiosos: “quedó la devoción hacia esta bella imagen que sacan de la iglesia los Martes Santos, Jesús Humilde y Paciente”; los que conforman la unión familiar:  “era el hogar de nuestros padres, nos revestíamos de amor, cariño y volvíamos a ser niños”; de la misma forma, está presente todo lo que implica el agradecimiento: “Dar gracias por la vida” y la remembranza de la imagen paterna, germen de los dones recibidos: “De los cuentos del corredor aprendí lo que fue su vida y valoré más su grandeza”.
En lo que respecta al segundo hilo conductor de  los relatos, el folclore, hay que hacer la acotación de que Marta Crespo es cultora de tradiciones, de costumbres y del pasado hermoso de los pueblos mirandinos; por eso, su texto derrocha, con palabras sabias, sus conocimientos acerca del saber popular y del pasado remoto de sus espacios ficcionales. En  algunos de sus cuadros, es posible disfrutar de una cátedra libre del conocimiento popular, sus personajes son capaces de explicar ciertas fechas tradicionales con la mayor sencillez de su discurso: “Las personas se unen para salir de parranda a cantar por todo el pueblo, con ganas de compartir y festejar. Un 28 de Diciembre acudimos a la población de Sotillo, cercana a Santa Rosalía”; de la misma forma, trae al presente los olvidados juegos tradicionales: “la prenda, el regalo, el secreto, la carta rusa”. Tampoco es de extrañar el cultismo folclórico de alguna voz textual: “Bueno, yo les voy a contar lo que sé del día de los Santos Inocentes, que se celebra en toda esta zona”; “¿Eso sólo se celebra aquí en Barlovento? (…) también en otras zonas del país, pero con nombres como Zaragoza, Locos y Locainas, Boleros”.
Una de las tradiciones mencionadas en los cuadros de Marta, se refiere a la quema de Judas en Semana Santa; pero no se limita a la explicación, por el contrario, ofrece el relato con la mayor ingenuidad del juego infantil: “y el señor Judas paseó en carretilla todo el día (…)así, pasaron ese domingo jugando con el muñeco”; luego, concluye: “tal vez este Judas no era el mismo traidor que acostumbran a quemar como castigo”. Entre los rescates de ese pasado que se niega a olvidar sus tradiciones, se mencionan las siguientes: las “procesiones del pueblo” y la “quiebra de coco”; no falta la bebida típica cuando hace mucho calor en Barlovento: “un vaso de guarapo de papelón”. Este gustico por lo propio, por el “color local” también se aprecia en los nombres dados a los animales: “los niños los bautizaron con los nombres de Azúcar, Melao y Papelón”, “Guarapo, Bizcocho y Pan de Anís”, “ella era Perinola. Dominó y Bingo eran sus cachorros”.
Por otro lado, existe un conocimiento popular de las faenas del campo, como se puede apreciar a continuación: “esperando paciente 21 días para que nacieran sus pollitos. Ese es el tiempo que la naturaleza necesita” o cuando se comentan otras sabidurías populares como el nombre indígena de la onza: “Anoche leí que también le llaman Yaguarundí. Creo que es un nombre indígena”. De igual forma, es posible conocer la historia de la región: “Guarenas en este tiempo era una población rural” o los sencillos datos ofrecidos por el “almanaque Rojas hermanos” que tanta propaganda tuvo en el siglo XIX con la revista El Cojo Ilustrado.
Este aspecto, relacionado con el culto a las tradiciones y el amor a lo propio, no está completo si no se hace referencia a las expresiones y dichos populares que adornan la conversación sencilla de los campesinos. A continuación, algunos ejemplos llamativos e, incluso, explicaciones de su uso: “gua, gua, gua, gua ¿tú como que te paraste a jugá con pantano”; “¡Adiós carrizo!”; “!gua¡- ¡gua!¡gua! los nativos de esta zona repiten ese vocablo muchas veces, como si se les hubiera pegado al paladar”; “!Carajo chico¡”.
No se puede dejar a un lado el abordaje literario en estos relatos “cresperos”; porque resulta evidente que la escritora no ha partido de cero para la creación de finos y bien logrados recursos literarios. Marta ha tomado de la realidad concreta todo aquello que ha llamado su atención; por eso lo ha extraído del nivel funcional de la comunicación, ha ampliado sus detalles y ha logrado la interpretación de sus propias sensaciones en el sistema significativo más amplio de la literatura. En consecuencia, ha esgrimido las palabras como símbolos de nostalgia, alegría y tristeza, en una actitud personal ante la vida. En el discurso, existen expresiones metafóricas, sabiamente escogidas, como la trascendencia a la muerte: “sabía que pronto tendría que ir al cielo a ayudar a Dios con sus conucos”, o la que alude a las interpelaciones de los niños ante cualquier curiosidad: “este aguacero de oraciones y preguntas”.
Lo mismo podríamos decir en lo que respecta al uso de las imágenes de una realidad plasmada en los relatos; con las representaciones mentales, la autora enarbola el aspecto lírico y asciende hasta el contenido emocional que desea transmitir a su lector. Es frecuente observar el uso de las onomatopeyas que evidencias sonidos de los espacios del texto: “¡Cuac! ¡Cuac! ¡Cuac! ¡Cuac!” o símiles campestres: “suavecita como la piel de los conejos, pero inquieta como un tucusito”. En definitiva, en estos pasajes ha predominado la función placere por lo de la transmisión del placer estético; el estilo de Marta Crespo despierta emociones al lector por sus temas sensibles; ella hace gala de sus mejores prendas literarias y, por medio de los recursos estilísticos empleados, es posible apreciar el sentido estético que transmiten sus palabras.
En  todo caso, si elevamos nuestras consideraciones hacia el nivel pragmático, la narradora textual no es otra que la misma voz de Marta Crespo, prestada a su protagonista para que la ayude a organizar ficcionalmente los episodios más significativos de sus relatos. Por este motivo, derrocha familiaridad cuando se dirige al narratario último, su lector, en la reflexión final: “Hoy deseo compartir contigo nuestras experiencias para que disfrutes de tan gratos recuerdos (…). Algunos de estos cuentos e historias están frescos en mi memoria y te los ofrezco con mucho cariño”. Para la autora, es evidente el deseo de rescatar los valores familiares y las tradiciones, por eso, entrega tanto amor en sus líneas concluyentes: “Te regalo mi granjita, para que cuando crezcas, recuerdes cada cosa bonita que te ocurrió cuando eras niño, y con amor, se los brindes a tus hijos. Disfruta cada instante de tu vida al lado de las personas que conforman tu hogar, siembra la armonía donde quiera que estés, para que cuando crezcas, lo puedas transmitir a tus hijos. No dejes escapar ni un segundo de esta inmensa felicidad en esa mansión que Dios te regaló”.

miércoles, 11 de enero de 2012

EL ESTILO REFLEXIVO DE OJO DE PEZ, NOVELA DE ANTONIETA MADRID

Liduvina Carrera


Las "Cámaras" o una autorreflexión de la novela

Las "Cámaras" presentes en la segunda novela de Antonieta Madrid, pueden ser ubicadas, según Maldavsky  (1974, p. 120) en una categorización con el predomino del estilo literario reflexivo. Este corresponde al sistema semántico nº l y jerarquiza los signos referidos a la percepción a distancia y a las transformaciones de los acontecimientos vitales en incógnitas abstractas, en los cuales los acontecimientos son considerados como datos, como miembros de clases. En tanto la observación se da a distancia, el planteo de incógnitas no está acompañado por el suspenso y la persona posee una percepción de la totalidad y de las partes incluidas en ellas. 

Para Vanesa Luder, la protagonista que escribe su novela bonsái, la pluma y la cámara son dos juguetes y por eso se deslizan hacia el interior de las cámaras (oscura, clara, abierta y pálida) para descubrir los trucos. Surge una relación intrincada entre la narradora implícita (Vanesa Luder), la autora de Ojo de pez (Antonieta Madrid) y las cámaras. Esa fusión hace que se conviertan en funcionarias de un aparato y de un mecanismo. La obra se complica cada vez más y se nutre por vías alternas para que el juego no termine. Como dice Flusser (l990): "la cámara debe ser capaz de producir una cantidad de fotografías que, ningún fotógrafo esperó jamás tomar. Una cámara bien programada nunca podrá ser completamente desentrañada por ningún fotógrafo ni por todos los fotógrafos juntos. Ella es (...) una caja negra" [p. 51]. 

Las escritoras/ funcionarias/ fotógrafas juegan con la caja negra (cámara oscura) y retan al lector, quien se une a ellas en las entradas y salidas de la pieza fotográfica novelística. Resulta, pues, un juego paradójico porque se conocen los mecanismos, las entradas y salidas a la pieza ficcional, pero existe el miedo a la oscuridad de la propia ficción: "en la CAMARA OSCURA una niña jura en la cámara oscura, una niña llora porque no ve, jura la niña en la cámara oscura" [p. 52]. Como resultado se observa que domina el juego pero no es competente para jugarlo. 

En el estilo reflexivo, la temática está constituida por un proceso de revelación de incógnitas. Como predomina cierta organización semántica relacionada con el sentimiento de la futilidad, prevalece la temática de una búsqueda fracasada de encuentro con objetos que pueden ser evocados con nostalgia. Vanesa se conecta con  un universo de fotografías cuya utilización constituye una incógnita por develar, pero no existe el suspenso. La novela presenta seis apartados muy cortos,  precedidos con el título de "cámaras oscuras". En cada uno de ellos va delineando la forma cómo se puede elaborar una novela y la "fotografía será el pretexto para la elaboración de un texto" (p. 15). En fotografía, la "cámara oscura" es el recinto o caja cerrada en una de cuyas paredes ennegrecidas por su cara interior se ha practicado un pequeño orificio circular por el que puede entrar la luz, se forma la imagen real e invertida de los objetos exteriores. Las "cámaras oscuras" de Vanesa presentan reflexiones sobre la escritura y sus misterios. 

La novela y sus "cámaras" exigen que Vanesa vea las fotografías y que escriba permanentemente. Da a conocer la complejidad estructural de su micro-novela-juguete, mientras escudriña nuevas propuestas lúdicas. Conocer el procedimiento del revelado, impide que el lector se pierda en las complejidades de las "cámaras" o habitaciones del revelado. 

En este nivel, el ideal consiste en alcanzar una cierta contemplación de inmovilidad sin compromiso vital: "novela bonsai para hacer en cama" (p.50), "mi novela será una novela hecha en cama y con el álbum a mano. Made in bed." (p.116). En tal situación se da una pérdida de límites personales, una fusión con la totalidad trascendente, con la cual el vínculo es predominantemente cognitivo, en términos de certidumbre-incertidumbre. Vanesa Luder ha perdido el amor de Fabio y está muy distante de los demás personajes; el contacto emocional amoroso no aparece en las "cámaras": "yo estoy sujeta a todas las vulneraciones, al propio efecto del aire, al peso de una mirada, al calor de una sonrisa" (p. 50); hecho que sí se podrá observar en el estilo poético de las "Residuas".  

En las "cámaras" podría observarse, sin necesidad de un acercamiento al sicoanálisis,  que predominan las esquizoidías (Maldavsky, l974. Pág 83), ya que prevalece la desconfianza y la necesidad de vigilar atentamente y en secreto a los demás: "Me gusta la gente. Me encanta metérmeles por dentro y hurgarlos. ¡Ah, qué placer cuando les sorprendo las miradas veladas de serpiente!” (p.23). Simultáneamente existe el intento de no exponerse a las demás personas: "abuela me pregunta qué tanto hago yo encerrada en este cuarto y por qué paso el seguro de la puerta ¿qué escondo? ¿qué hago aquí encerrada?. Finalmente, lucha por el logro de metas elevadas: "en cambio yo sí que necesito pisar sobre la tierra, hundirme, horadar, grabar los suelos a mi paso, dejar mis huellas bien marcadas y que digan: esto lo dijo Vanesa" (p. 23). 

El estilo reflexivo produce emociones "frías" en el lector, porque predomina la desconfianza, la incertidumbre, un cierto desapego con respecto a sí mismo y, en el fondo, una percepción de que la propia existencia es un punto insignificante dentro de un complejo preñado de incógnitas. Vanesa Luder escribe en la CAMARA ABIERTA: "el lector no tiene porqué identificarse con el autor, Un lector entero, independiente, crítico aunque algo cómplice es lo que se requiere" (p.139). 
Desde el punto de vista sintáctico se da una cierta precisión formal, despojada de indicios emotivos. Las descripciones se basan en criterios formales abstractos de carácter racional y los personajes se caracterizan por su tendencia a una aventura cognoscitiva. Es lo que se puede observar en las "cámaras" de la obra en estudio. Al respecto, se podría considerar esta novela como de autor o intelectual, según acuña la misma escritora en su obra Novela nostra  (1990).  

La novela de autor o novela intelectual nace con categoría de subcorpus, paralelamente con la reestructuración de la novela latinoamericana contemporánea, al incorporar, con intención experimentadora y, casi diría, con pretensiones científicas, el punto de vista del autor (p.47). 

Los escritores de la novela de autor o intelectual, pagaron un precio muy alto por esta experimentación, el de la incomprensión del público "kitsch". Al no hacer concesiones al lector burgués (lector  alondra, o lector -hembra, para Cortázar), corrieron el riesgo de convertirse en escritores "tabúes", en escritores "elitescos" y sobre todo en "escritores complicados', "difíciles de leer", "irritantes" y hasta "tremendistas", para los lectores, en fin, escritores experimentadores e investigadores. 

Una de las características que Antonieta Madrid señala a la novela de autor o novela intelectual es el cuestionamiento del género novelesco. Esta es, precisamente, una de las facetas observadas en las "cámaras" de la novela Ojo de Pez.  En la CAMARA OSCURA, Vanesa Luder observa que existen implementos para elaborar una novela y que ésta ha de tener: "argumento, personajes, acción y pasión y, obviamente, una anécdota central; tiempo y espacio, intertextualidad y sobre todo, verosimilitud" (p.50). 

Según Genette (1972): “en algunas ficciones existe una diferencia de nivel en cuanto a que todo acontecimiento contado por un relato está en un nivel diegético inmediatamente superior a aquel en que se sitúa el acto narrativo productor de dicho relato"  (p. 284). La redacción de Antonieta Madrid  de la novela Ojo de pez, es un acto literario realizado en un primer nivel, que se denomina extradiegético; y los acontecimientos contados en esa novela y que están en ese relato se califica como diegético o intradiegético. Por otro lado se consideran metadiegético los acontecimientos contados por Vanesa en su novela bonsái. De la misma forma, Vanesa-autora de la micro-novela es extradiegética y se dirige, pese a ser ficticia, a un público real y a su vez es intra diegética como protagonista de la misma ficción. 

La instancia narrativa de un relato primero es, pues, por definición extradiegética, como la instancia narrativa de un relato segundo (metadiegético) es por definición diegética, Vanesa escribe en LA CAMARA ABIERTA: "estaríamos frente a la necesidad de una novela que se vaya construyendo por capas superpuestas de escritura, como un esmalte, una segunda escritura que modifique la primera" (p.104). El carácter eventualmente ficticio de la instancia primera no modifica más esa situación que el carácter eventualmente "real" de las instancias siguientes: Vanesa Luder-escritora llega a ser un personaje en un relato asumido por  la misma Vanesa, autora ficticia de la novela bonsái. Ella se convierte en  personaje de su propio relato y escribe en LA CAMARA OSCURA: "Vanesa entre el álbum. Vanesa fuera del álbum. Vanesa en la cama escribiendo una novela-bonsai. Una novela pasmada, constreñida, fruncida. Una novela dentro de la novela" (p.116); "La niña miope/mujer-escritora, narradora de las fotografías del Álbum de la niña protagonista de la novela que trama traba trabaja la niña protagonista de las fotografías" (p.32). 
Antonieta es narradora-autora y como tal está en el mismo nivel narrativo que su público. No ocurre así con Vanesa -escritora quien no se dirige al lector de la macro-novela en LA CAMARA ABIERTA, sino al supuesto lector cómplice de la micro-novela que será "una novela que no encaje en las expectativas del lector convencional sino que lo coloque en situación de crisis" (p.104). 

Otra característica de la novela intelectual, presente en las "cámaras" de Ojo de pez  y que ejemplifican el estilo reflexivo de la misma es el auto cuestionamiento del autor como escritor. En la CAMARA OSCURA, Vanesa se pregunta: "¿Estaré escribiendo realmente una novela? Una novela que se escribe a sí misma (...) el duende me dicta y ya no puedo parar". (p.115). En la CAMARA  CLARA es aún más evidente el cuestionamiento de la autora-Vanesa-Antonieta: "¿Por qué me distraigo con estas disquisiciones sobre el escritor, lector, el libro vendido, leído y olvidado y el libro no vendido pero sí leído, disfrutado y recordado?  (...) el autor debería plantearse la complacencia hacia un público programado con suficiente antelación a la creación de la obra" (p.2). 

Un apartado muy interesante de precisar en cuanto al auto cuestionamiento de la escritora, está presente en la CAMARA OSCURA: "en la cámara oscura una niña jura que será escritora" (p.82).  En la CAMARA CLARA  vuelve a la idea de la niña-escritora: "Entonces se desdobla: niña-espía/mujer-escritora (...) se ha propuesto ser escritora y sabe que no es fácil" (p.162). Se recordará que Ciplijauskaité (1990 p. 69)  trata la concienciación de la mujer a través del acto de escribir. La escritura en forma de memorias o de autobiografía (y de esto no escapa Vanesa al escribir su novela bonsái) representa una indagación incesante no sólo sobre el acto mismo de escribir, ya observado en el cuestionamiento de la escritura, sino también como camino hacia el conocimiento de sí misma. Estas dos facetas se unen irremediablemente e igualan al ser con la palabra cuando se insiste en  la necesidad de crear un lenguaje específico para la mujer/escritora nueva. En la CAMARA CLARA, escribe Vanesa:   

Las anécdotas que conforman las vidas de Susana Almarza, Alfredo Luder y la hija de ambos, Vanesa, son presentadas al lector potencial, en dosis alternadas con reflexiones sobre la propia escritura de la novela, creada sin ánimo de entretener, ni irritar, sino de una forma fluida como van sucediendo en la película mental del "productor". (p.92). 

El proceso de concienciación por medio de la escritura entra como tema explícito en las diversas "cámaras" y está presentado como algo más fuerte que el mero deseo de construir una novela y como una incesante lucha por encontrar  la palabra justa. En LA CAMARA ABIERTA, la novel autora señala:  

 Ella escribe, escribe, escribe y corre...sobre patines, sin ningún esfuerzo, todo sale fácil, todo fluye...Comienza a flotar. Flota, flota, flota y escribe. Una no sabe si es la mano que se va sola  o si escribe bajo el dictado de una voz misteriosa Ella escribe, escribe y sabe que en todo el proceso, el placer debe predominar sobre el sufrimiento, el placer sobre el sufrimiento, el placer...el placer de jugar...el placer de simular...el placer de ser otra (p.38). 

La reflexión sobre el acto de escribir es otra de las características más significativas de esta nueva novela intelectual, o de autor, y resulta claramente observable en LA CAMARA ABIERTA: "¿Acaso se puede nacer escritor?. Los escritores nacen, no se hacen, es un decir. Me atrevería a afirmar que los escritores se hacen, no nacen (...) concluiré que los escritores nacen y se hacen. Los hace el trabajo: noventa y ocho por ciento de trabajo y dos por ciento de talento" (p.70). En LA CAMARA CLARA  comenta:  

Se obtienen dos clases de productos: uno enrevesado, complicado al máximo, raro, entreverado, retorcido, constreñido, disfrazado; el otro, simple, transparente, calcado, lineal.  ¿Por cuál decidirse? No hay término medio. Se trata de escoger, optar, elegir, adoptar, asumir, tomar postura, desenmascararse, irse al diablo de una vez. Pero se debe insistir, buscar la alquimia, el equilibrio perfecto, el yin/yang, el Opus Nigrum. (p. 62). 

En  todo caso, la erudición, el ludismo y la síntesis combinatoria son las características que principalmente definen a la novela de autor o intelectual, y sobre todo, aproximación experimentadora que con carácter de investigadora  utiliza Antonieta Madrid en su obra. De esta forma no es de extrañar que puedan ser evidentes las angustias de Vanesa a través de los sueños presentes en las CAMARAS PALIDAS: "Soñé que caminaba por un boulevard muy lujoso (...) Fabio ríe a carcajadas. Yo despierto" (p.170); "Soñé que un terremoto estremecía la tierra (...) hasta que desperté" (p.177).



REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS 
Cirlot, J.-E. (l979) Diccionario de Símbolos. Barcelona: Editorial Labor S.A.
Clipijauskaité, B. (1990). Novela femenina contemporánea. 1970-1985. Barcelona: Anthropos.
Flusser, V. (1990). Hacia una filosofía de la fotografía. México: Trillas-SIGMA.
Madrid, A. (l990) .Ojo de pez. Caracas: Editorial Planeta.
Maldavsky, D. (l974). Teoría Literaria General. Enfoque multidisciplinario.  Buenos Aires: Editorial Paidos.

jueves, 1 de diciembre de 2011

BLOGES EN RED COMO APOYO PARA INVESTIGADORES Y DOCENTES




Nota:   Las siguientes líneas corresponden, inicialmente, a una ponencia elaborada para el XXXIV Simposio de Docentes e Investigadores de la Literatura Venezolana, programado para los días 16, 17 y 18 de noviembre del 2011 en la Universidad Nacional Experimental del Yaracuy (UNEY). San Felipe (Venezuela).
Dra Liduvina Carrera

Con el uso, cada vez más frecuente, de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC), muchos escritores y docentes aprovechan estos espacios virtuales como salida para sus investigaciones y creaciones literarias, los primeros, y como soporte para la enseñanza, los segundos. En este sentido, se ha desarrollado cada vez más la producción de bloges o páginas web elaboradas por especialistas de la crítica o teoría literaria, por una parte, y por docentes que se apoyan en su uso educativo para facilitar situaciones de enseñanza/aprendizaje, por otra. Según Cuevas, A. (En: Carrera, L y M. Vásquez 2007), se hace evidente pues, la interrelación existente entre estas dos grandes fuentes virtuales de investigación: la creación literaria y la docencia; en consecuencia, las presentes líneas ofrecerán experiencias personales en la elaboración y mantenimiento de dos páginas web con estas características. Comenzaremos con la presentación de Letras sobre letras, blog de crítica literaria, cuya génesis radica en las investigaciones realizadas en el Centro de Investigaciones Lingüísticas y Literarias de la Escuela de Letras de la Universidad Católica Andrés Bello, y seguiremos con Bosquejos cuyo material de Castellano y Literatura está destinado a jóvenes estudiantes de bachillerato. Todos los documentos conforman parte de “El destino de la literatura frente a la cibercultura” y han sido elaborados bajo el marco de una metodología cualitativa; las investigaciones son de carácter documental, todas están basadas en variadas páginas web y en la experiencia personal de la autora.

Blog de Luis Barrera Linares
Un blog corresponde a una Bitácora y se refiere a sitios web actualizados periódicamente (Conejo, M. 2002); en este sentido, sus espacios virtuales deben ser alimentados con cierta frecuencia para mantener el interés del público a quien estén dirigidos. Como nos proponemos conducir estas líneas en dos vertientes: la crítica literaria y la docencia, procuraremos organizar las ideas en este sentido. Si nos referimos al terreno de la literatura o de la crítica literaria, podemos aludir a páginas cuyo cuidado está a cargo de escritores reconocidos, entre los que podemos mencionar al profesor Luis Barrera Linares, con su blog La duda melódica que ofrece a sus lectores: “lenguaje, literatura, ideas, humor, política, locuras y otros desvaríos” desde el año 2006 hasta el presente. Páginas como la mencionada ayudan a que cualquier persona interesada en la Literatura pueda satisfacer su búsqueda literaria en el entramado del Internet; por su parte, El Blog de Ricardo Gil Otaiza nace como un espacio sin fronteras para la discusión y la reflexión en torno a lo que se publica en nuestro país y fuera de él, en los diferentes géneros de la escritura. Además, busca dar a conocer lo que en materia literaria y del intelecto produce el autor merideño.

LETRAS SOBRE LETRAS
En nuestro caso, hemos asumido la responsabilidad con la página Letras sobre letras. Al respecto, podemos comentar su génesis desde otro Site que existió hace algunos años. En efecto, durante los años en que funcionó el Centro de Investigaciones Lingüísticas y Literarias de la Escuela de Letras (CILL), bajo la dirección de la profesora Mireya Vásquez, se había organizado la Página Web con las diferentes investigaciones de sus investigadores y colaboradores. En los primeros años, aun con el conocimiento de una tecnología en pañales y sin absurdas pretensiones de sapiencia, se logró un trabajo productivo bajo la coordinación de la autora de estas líneas. Los documentos daban cuenta de los trabajos realizados por las mencionadas profesoras y los de otros investigadores que colaboraban con este proyecto, capaz de llevar la investigación literaria más allá del ámbito universitario. La página tuvo una proyección favorable entre los visitantes y fue consultada, con frecuencia, por usuarios, interesados en los temas, quienes copiaban sus links para añadirlos a otras investigaciones similares. Hoy día, este portal no existe y fue cambiado por otros intereses de la Casa de Estudios; por tal motivo, dentro de la invención aportada por los bloges en esta era de novedades digitalizadas y personales, como los enlaces anteriores se han roto, el objetivo de este blog ha sido el de rescatar algunas de esas lecturas y mantener su vigencia en un nuevo sitio, con un diseño y una presentación diferentes a las que tenía inicialmente, pero con la intención de que no quede en el olvido el producto de muchos años de trabajo y dedicación. Por otra parte, el nombre Letras sobre letras formaba parte de un proyecto en El Ucabista, órgano divulgativo de la Universidad Católica Andrés Bello; en recuerdo de esos años productivos, se organizaron estas páginas que desde el año 2010, hasta el mes de agosto del presente año (fecha de la consulta para elaborar la presente disertación), ha tenido 64 entradas, 38 miembros seguidores y 44.341 visitantes. Como se puede observar, Internet nos permite ser, a la vez, autores, editores, distribuidores y libreros; porque todo el proceso puede estar en unas mismas manos (Aguirre Romero, J. 2006. Agosto, 22).

Si incursionamos en el área de Educación Media General y Diversificada, como lo hemos hecho desde nuestra jubilación de los predios universitarios, podemos comentar que los actores del proceso educativo incorporan las TIC en sus actividades, con la intención de facilitar los procesos de aprendizaje y comunicación. Los webloges, por su facilidad de uso y posibilidades de incorporar variados recursos multimedia, se han convertido en una herramienta valiosa y significativa para la promoción de aprendizajes. Por ser Internet el medio donde se apoyan los bloges como recurso instruccional, las actividades propuestas se encuentran abiertas a todo aquel que acceda sus páginas y esto lo convierte en un medio de comunicación global para los usuarios que se incorporan al ciberespacio desde cualquier sitio en que se encuentren, siempre que tengan acceso al Internet. Se hace evidente, entonces, que los bloges también se presenten como un recurso valioso para una planificada educación a distancia y para el complemento de la presencial.

Hoy día, es cada vez más frecuente el uso del Internet por parte de los estudiantes, cuando necesitan buscar información para la elaborar sus trabajos escolares; en vista de ello, se ha hecho indispensable el conocimiento de este recurso utilizado como herramienta de investigación. Es evidente que, en poco tiempo, se ha convertido en una gran alternativa para los estudiantes porque éstos prefieren obtener los datos necesarios para sus trabajos, desde la red o "autopista de la información" y no precisamente de bibliotecas tradicionales. Muchas son las razones que inducen al estudiante, en la actualidad, a realizar su búsqueda en Internet y no en los libros, como se hacía tradicionalmente. Entre las principales causas que se pueden enumerar sobre esta nueva costumbre, se distinguen las siguientes: la necesidad de recolectar datos de una manera rápida y eficiente; el alto costo de los libros, que obliga a buscar alternativas para conseguir la información contenida en ellos, sin tener que comprarlos; la falta de tiempo que dificulta el traslado hasta las bibliotecas públicas, cuando se necesitan; y la falta de actualización de algunas bibliotecas. Desde esta óptica, son evidentes las múltiples ventajas ofrecidas por la Internet como fuente de información, entre otras: ahorro de tiempo porque, por una parte, no hace falta trasladarse a las bibliotecas y, por otra, no hay necesidad de transcribir gran cantidad de textos porque se utiliza el método de "copiar y pegar", y se tiene acceso a más fuentes de información, con motores de búsqueda de datos; así, pues, resulta una economía de tiempo capaz de permitir la culminación de los trabajos de investigación con mayor rapidez. También se debe tomar en cuenta el ahorro en costos, que podrían derivarse del fotocopiado de textos o de la compra de libros o revistas.

En el mismo orden de ideas, con la búsqueda digitalizada resulta favorable el acceso a herramientas informáticas, para el intercambio de investigaciones, tales como: e-mail, charlas en línea (chats), foros de discusión, etc.; obviamente, este uso de la tecnología moderna obliga al usuario a mantenerse al día en los nuevos conocimientos especializados en estas áreas, e incide positivamente en el desarrollo cultural del individuo. El cibernauta preparado tendrá más oportunidades de realizar un trabajo de calidad por el acceso a las grandes bases de datos ofrecidas en el ciberespacio de la información, lugar que complementará su aprendizaje, a la par del uso de las bibliotecas tradicionales. En definitiva, estos cambios acelerados en torno a la tecnología requieren de un nuevo concepto de estudios en las telecomunicaciones, basado en la enseñanza asistida por computadora.

Apreciando lo anterior, bajo una óptica objetiva, también habría que considerar algunos aspectos negativos que arroja la investigación en la red. Quizá, la gran desventaja estriba en el hecho de que muchos estudiantes se dedican al llamado Copy/Paste, “copiar y pegar” textualmente los textos desde la red, sin haber procesado las lecturas ni haber entendido los contenidos. Esta actuación, además de delicada por el plagio evidente, afecta negativamente la capacidad intelectual del estudiante porque se limita a entregar razonamientos ajenos, como si fueran suyos y queda imposibilitado para generar sus propias ideas y razonamientos. En definitiva, para los efectos del nuevo cibernauta investigador, también resultan interesantes las ideas de Islas, O y Gutiérrez, F. (En Carrera, L y M. Vásquez 2007) cuando afirman que las herramientas de comunicación de la Internet son fuentes de información útiles en el desarrollo del trabajo intelectual, porque permiten ahorrar tiempo, esfuerzo y dinero; pero es indudable que la prudencia debe imperar en las investigaciones digitalizadas, para que se desarrolle la capacidad de interpretar la información de la red y sea procesada en forma personal y creativa, de manera que se produzcan juicios de calidad intelectual. Si hay algo en que el maestro debe estar claro, es la gran influencia operada por el Internet en los estudiantes que la utilizan como herramienta para el sondeo de información escolar; por tal motivo, se requiere una sistematización de métodos digitales para que, tanto el docente como el discípulo puedan apropiarse de este recurso desde una perspectiva honrada en pro de sus investigaciones documentales.

Ante todo esto, se debe advertir que la WWW es un verdadero "océano digital", hay que aprender a navegar por él y evitar los escollos y las tormentas. El docente será más necesario que nunca para desarrollar el sentido crítico, la responsabilidad personal y los valores universales entre los alumnos que se paseen por la red; porque este "hiperespacio digital", de múltiples dimensiones morales e intelectuales, se presenta como un desafío genuino para una educación integral. Hay mucha información en Internet, muy útil para los trabajos de investigación, pero lo importante es saber cómo buscarlos (Vázquez, M y L. Carrera 2007). Como consecuencia de todas estas inquietudes, se ha considerado de sumo interés el hecho de mantener un espacio virtual, para la materia de Castellano y Literatura en Educación Media y Diversificada. Nuestro Blog Bosquejos ha tenido gran aceptación por parte de los estudiantes, tanto de bachillerato como universitarios, por sus temas inherentes al área de metodología, en particular, y de la asignatura en general. Esta página se ha hecho muy popular y hasta el 1° de agosto del año en curso, contaba con 109 seguidores, 158.495 visitas y un total de 101 entradas desde el año 2010 en que se inició, hasta la fecha mencionada.
  
BOSQUEJOS

 Si tomamos como referencia la bienvenida de su Editorial, podremos conocer la fuente de su gestación: el nombre de este Blog Bosquejos trae al presente, no sólo el significado de la palabra, primeras líneas de un proyecto emprendido, sino el que llevaba un periódico escolar de la Escuela Básica “José Félix Ribas” de Sebucán, donde tantos años nutrieron la experiencias del equipo profesora que lo dirigía. Así como aquel lejano órgano divulgativo estudiantil, llevaba al resto del colegio las ideas, las ilusiones y la creatividad de sus integrantes, este nuevo medio de transmisión también ha pretendido constituir una tribuna para orientar el trabajo de los estudiantes de Educación Básica y Diversificada, sin pretensiones literarias, sólo docentes. Por tal motivo, en sus páginas se podrá encontrar material requerido por los educandos en el área de Castellano y Literatura, como base para sus investigaciones o para los docentes que deseen utilizarlo; al respecto, deseamos mencionar dos páginas muy visitadas: “¨Periodismo Estudiantil” y “Proyecto del estudiante de Educación Superior”. En el caso particular que nos ocupa, utilizamos Bosquejos como un “libro de textos digitalizado”, tanto con los estudiantes de Caracas, como los de Higuerote, zona Barloventeña de Miranda, donde también participamos en labores docentes, para poner en práctica nuestro proyecto y difundir nuestras investigaciones.

Las letras que queremos hoy
Debemos añadir que, con la expectativa generada por la difusión de este material en los colegios donde prestamos servicio, una vez que llegó nuestra jubilación universitaria, hemos tenido la satisfacción de conocer otros trabajos similares, sumados a esta iniciativa. Al respecto, queremos referirnos a páginas mantenidas por colegas jubilados que continúan disfrutando la labor docente. Así podemos mencionar el blog de la profesora Mireya Vásquez, Las letras que queremos, movido por la idea de compartir inquietudes académicas y personales, no sólo de la autora sino de otros colaboradores que deseen incursionar en este espacio. También es una web muy visitada y para el momento de revisar sus datos, en agosto, tenía 25 seguidores, 123.813 visitantes y 31 entradas desde su aparición en el año 2010. Por su parte, el profesor Juan Marcelo Salinas nutre con frecuencia su blog Gymnos-Gimnasia con temas inherentes a la “Gimnasia Rítmica” y a la “Gimnasia Artística” desde el año 2010; el nombre Gymnos, dado a este blog, tiene su etimología en la raíz griega cuyo significado "desnudo" alude a la vestimenta ligera utilizada en el arte gimnástico y, en sentido figurado, a la desnudez del espíritu cuando el gimnasta se aproxima a esta práctica y se despoja de escollos para lograr los retos planteados. Las páginas de esta página web pretenden una recopilación de material gimnástico, emanado de diferentes fuentes, que dan cuenta, no sólo de las modalidades conocidas como "Gimnasia Rítmica" y "Gimnasia Artística", sino también aquellos artículos de interés que se relacionen con esta disciplina del ser humano; cuenta con 12 seguidores, 68.213 visitantes hasta el mes de agosto del 2011 y un total de 23 entradas publicadas desde el año 2010 hasta hoy día. Otro colega que lleva una página de esta índole es el profesor Jorge Machado, con su blog Anotaciones y Evaluación, desde el año 2011.

Gymnos Gimnasia

En definitiva y tomando en cuenta las ideas de un interesante artículo acuñado en las páginas de Eduteka (Uso educativo de los blogs. 2009. Sept.1°), estos materiales ofrecen muchas posibilidades de uso en los procesos educativos; porque se logra estimular a los alumnos en la medida que ven a sus docentes actualizados en tecnología y no limitan la interacción exclusivamente al aula. De esta manera, el profesor podrá publicar materiales de forma inmediata y permitir el acceso a la información o a recursos necesarios, para realizar proyectos y actividades de aula. La facilidad con que se crean y alimentan los bloges, los hace muy llamativos porque, gracias a los asistentes y las plantillas prediseñadas, no se requiere concentración en los implementos técnicos, sino en los contenidos y materiales que se van a publicar. Esto permite que cualquier docente, sin importar el área académica, pueda crear recursos y contenidos de temas educativos sin necesidad de instalar aplicaciones en sus computadoras o de tener conocimientos sofisticados de programación.

Concluimos con una calurosa invitación para que rompamos el miedo a las innovaciones digitales y comencemos a utilizar las nuevas tecnologías como instrumentos de nuestras actividades, bien sean docentes, como hemos observado al final de estas líneas o de creación y crítica literaria, como aludimos al principio, donde podamos compartir investigaciones con nuestros pares en literatura, como es el caso de los encuentros de investigadores de la Literatura Venezolana.

 
REFERENCIAS

Aguirre Romero, J. (2006. Agosto, 22). La literatura en Internet (Documento en línea). Disponible: http://www.wikilearning.com/monografia/literatura_en_internet-la_literatura_en_internet/17067-2 (Consulta: 04/08/11).

Barrera Linares, L. (2006-2011). La duda melódica. Lenguaje, literatura, ideas, humor, política, locuras y otros desvaríos. (Blog en línea). Disponible: http://barreralinares.blogspot.com/. (Consulta: 20/11/11).

Carrera, L (2010-2011). Bosquejos. Información variada del área de castellano y literatura, especialmente, para alumnos de bachillerato. (Blog en Línea). Disponible: http://liduvina-carrera.blogspot.com/. (Consulta: 20/08/11).

Carrera, L y M. Vásquez (2007). Técnicas de Investigación. Caracas: Panapo.

Carrera, L y M. Vásquez. (2010-2011). Letras sobre letras Trabajos literarios de Liduvina Carrera y Mireya Vásquez. (Blog en línea). Disponible: http://liduvinacarrera.blogspot.com/. (Consulta: 10/08/11).

Conejo, M. (2002) Blogs. Usos didácticos. En: García Escorche, Alfredo (s.f.) Aproximación al uso del blog como recurso de enseñanza y aprendizaje. (Documento en línea). Disponible: http://es.scribd.com/doc/270702/Blogs-para-ensenanza-y-aprendizaje (Consulta: 04/08/11).

Uso educativo de los blogs (2009. Septiembre 1°). Eduteka. Tecnologías de Educación y Comunicaciones para la enseñanza Básica y Media (Documento en Línea). Disponible: http://www.eduteka.org/BlogsEducacion.php (Consulta: 18/08/11).

García Escorche, Alfredo (s.f.) Aproximación al uso del blog como recurso de enseñanza y aprendizaje. (Documento en línea). Disponible: http://es.scribd.com/doc/270702/Blogs-para-ensenanza-y-aprendizaje (Consulta: 04/08/11).

Gil Otaiza, R. (2008-2011). El blog de Ricardo Gil Otaiza. (Blog en línea). Disponible: http://www.gil-otaiza.blogspot.com/ (Consulta: 12/08/11)

Machado, J. (2011). Anotaciones y Evaluación. (Blog en Línea) Disponible: http://jorgemachado-jamr.blogspot.com/ (Consulta: 20/08/11).

Salinas, J. M. (2010-2011). Gymnos-Gimnasia. Temas inherentes a la “Gimnasia Rítmica” y a la “Gimnasia Artística”. (Blog en línea). Disponible: http://gimnasiagymnos.blogspot.com/. (Consulta: 20/08/11).

Vásquez, M. (2010-2011). Las letras que queremos hoy. Página destinada a compartir investigaciones para jóvenes. (Blog en línea). Disponible: http://mireyavasquez.blogspot.com/. (Consulta: 20/08/11).

Vázquez, M y L. Carrera (2007). Herramientas para un aprendizaje eficaz. Caracas: Panapo.