ACERCA DE LAS AUTORAS

jueves, 30 de diciembre de 2010

EL ESTILO POÉTICO DE LA NOVELA OJO DE PEZ DE ANTONIETA MADRID

Por Liduvina Carrera

Para la aproximación al estilo poético de un texto, se puede partir de las ideas de Jenaro Talens (l980) cuando opina que "en un texto artístico todo elemento es siempre significativo (y que) la forma en arte es parte del contenido puesto que implica significación" (p. 69). En el caso de la novela Ojo de pez de la venezolana Antonieta Madrid, este tipo de lenguaje se hace más evidente y sistemático en los capítulos denominados "residuas". El mensaje poético es la suma de un lenguaje y de una sonoridad; en este sentido, cada uno de estos dos mensajes, ligados en un mismo fenómeno físico de comunicación, abarca dos aspectos: el semántico y el estético. El primero considera al mensaje como una secuencia de elementos reunidos según ciertas probabilidades de aparición y extraídos de un repertorio de símbolos normalizados, universales, reconocibles por todos los individuos de un conjunto, de un grupo humano, definido por su lengua, su vocabulario o su pronunciación. El segundo, en cambio, descansa en una secuencia de variaciones no normalizables, en una serie de juegos hechos por el mensaje, agente material, en campos de libertad trazados alrededor de cada uno de los símbolos normalizados precedentes y más o menos reconocidos, admitidos, aceptados por el individuo receptor único, que experimenta una percepción, a ninguna otra semejante de la mayor o menor originalidad del juego que se practica en el campo de libertad y ofrece al observador, en la medida en que es capaz de penetrar la sensibilidad del receptor, una estimación de lo que el mensaje aporta en ese individuo en particular. (Moles, l972. p. 161).

En este orden de ideas, según el crítico Maldavsky (l974), el sistema semántico Nº 6, corresponde un estilo poético que se caracteriza por la óptima sincronización de los códigos verbal, paraverbal y no verbal para transmitir un mensaje. También, los personajes, tiempos, espacios y objetos están netamente configurados. A diferencia del estilo de suspenso, en este caso no hay bruscos cambios en las secuencias ni se intenta crear una atmósfera de temor y asombro, sino que se busca un grado óptimo de redundancia, sea porque los tres códigos transmiten isomórficamente el mismo mensaje, o bien porque se articulan complementariamente con este mismo objetivo. El clima que se procura crear es de impacto estético.

El las "Residuas" de Ojo de pez se observa un cierto deleite en la misión de los signos y de su lectura, por el mero hecho de emitirlos o leerlos. Este placer funcional está conectado con el hecho de que las combinaciones son eufónicas o bien porque las imágenes construidas presentan un carácter especialmente agradable. La "Residuas" recrean frases que se aproximan a los textos poéticos capaces de reflejar características de la nueva poesía y cuyo nombre “residua” es acuñado por la propia Vanesa, protagonista y autora implícita de la novela bonsai, en sus apuntes pertenecientes a la CAMARA CLARA: "quedan los residua. ¿A dónde van a parar? ¿Qué se hace con ellos?"(p.62).

Para lograr cierta "rigurosidad" en el estudio del estilo poético, se debe observar por separado, el aspecto formal y la temática de las "Residuas", esto es, el Contenido y la forma, según proposición de Genette (1972-b. p. 78). En lo referente al aspecto formal, los textos que Vanesa Luder ha denominado "Residuas" presentan valores expresivos que proceden de su condición de obra escrita, con su correspondiente sentido de ritmo visual. Tomándolas como nueva poesía, son obras que se encuentran en la dirección culta de la literatura y su condición es minoritaria; lo mismo se ha podido observar en toda la novela Ojo de pez, en general y en las "cámaras" en particular, los otros capítulos de la novela, donde se observa un estilo más reflexivo.

Vanesa Luder, posible poeta, también quiere expresarse con la disposición gráfica de sus textos y por eso da a cada renglón la dimensión que juzga más conveniente y dispone la colocación de cada línea en la composición de sus "Residuas" según su acto de voluntad creadora. Por eso, la novel escritora no se vale de los habituales signos de puntuación usados en verso y prosa de acuerdo con las convenciones comunes de la Gramática. Como innovación en la poesía, según López Estrada (1974): "los poetas suprimen totalmente la puntuación, porque su poesía exige una sintaxis tan lógica y natural que no la ha menester" [p.114]. De los once apartados en los que Vanesa ha colocado sus "residuas", seis -consideradas en este estudio como poesías- carecen de signos de puntuación. A continuación algunos ejemplos de las "residuas" organizadas/dejadas /olvidadas en la novela Ojo de pez de Antonieta Madrid (1990), en las que no hay signos de puntuación.

La poesía nueva estableció que la disposición lineal de la obra fuese un atributo de la creación y, en esto, se mezclaron diversas razones, una de ellas procedía, precisamente, de la necesidad de sustituir el antiguo sistema de la puntuación. La novedad de suprimir la puntuación obtuvo su compensación con la libertad en la distribución de las líneas y su extensión, y ambas, aunque de un mismo origen, pudieron seguir caminos diferentes, e incorporarse a la expresión de la nueva poesía.

La supresión de los signos de puntuación no obtuvo un favor unánime pero sí triunfó la libertad de la disposición lineal, que más o menos atemperada a las distintas direcciones poéticas y a las condiciones de cada escritor, resultaba, acaso, el rasgo más caracterizado en la poesía del siglo XX. La flexibilidad y el efecto ondulatorio que se produce en el desarrollo del sintagma poético, le permitirán acomodarse a los cambios de orientación de los distintos grupos poéticos y a las necesidades de la expresión más matizada de los poetas exigentes. Tomando en cuenta estas ideas expuestas por el teórico López Estrada (1974), la base de la nueva métrica será un sintagma de índole poética cortado en unidades que adoptan una disposición de líneas desde el punto de vista tipográfico. La línea impresa será lo que el verso en la métrica anterior y se denominará línea poética (p. 11).

La línea poética es una entidad lingüística determinada por el renglón tipográfico de acuerdo con la intención del poeta, que lo acorta o alarga según sea el ritmo de la expresión. En las "Residuas" se puede observar el uso de una línea poética diseminada, en cuyo recurso expresivo intervienen factores estéticos de la disposición visual.


Dentro de la modalidad de la diseminación, se encuentra una especie de la misma, ordenada como si fuera una escalera de evidente efecto visual:



En las "Residuas" anteriores ocurre un escalonamiento sencillo, porque la línea poética se interrumpe y continúa inmediatamente en el renglón sucesivo, prosiguiendo la alineación en su sentido vertical, es un escalonamiento de sólo dos partes. En otro ejemplo también se puede observar la sangría de la línea poética; en la disposición gráfica, la primera línea de cada división interior del poema se encuentra desplazada tres espacios de la letra hacia adentro:




Si se quisiera tomar en cuenta el uso de la rima en estos "poemas nuevos", la autora tuvo en cuenta el efecto rítmico de la repetición pero no es la rima que confirme el acento del espacio métrico como ocurre en el verso común, sino que es un elemento más del juego armónico del ritmo, que en ocasiones presenta una clara disposición musical. Esto ocurre en las líneas cortas del siguiente poema por el juego armónico y conceptual que éstas le permiten:


En lo referente al aspecto del contenido o temática de las "Residuas" como elementos poéticos, se observará que dentro del estudio de la poesía la cuestión del tema ha sido descrita a menudo en términos de su dependencia de factores externos. Se ha dicho que el arte es el reflejo de la vida, de un medio cultural o del espíritu de una nación (Stankiewics, E. 1974. Pag 21). La poesía es, en efecto, un reflejo de las experiencias humanas, al igual que la vida misma. Sin embargo, aunque la poesía suele inspirarse en el torbellino de la vida diaria, el problema no se puede ver como si se tratase simplemente de establecer la correlación externa de tópicos literarios.

La temática de la muerte por amor es importante en el estilo poético de un texto literario; al respecto, se puede decir que no se trata de un tema planteado con miedo sino, por el contrario, posee una connotación placentera, equivalente a la abolición de la conciencia, existe la equiparación entre el sueño gratificante y la vigilia por la que los sueños se convierten en realidad: "Puedo verlo todo a través de una espesa capa de gelatina, puedo verlo todo pero, ¿de qué color?" (p.106).

Vanesa Luder, como poeta, presenta uno de los temas universales de la poesía: la muerte, y lo hace desde varios puntos de vista, lo manipula y describe con un discurso monotemático aunque a veces interpola otros: "como en un espejo veo tu muerte". (pág. 95.); "palpé su mengua, palpé su muerte" (p. 73); "nuevas flores se abren cuando olvidas la muerte" (pág 119); "seguirá su camino de muerte" (pág 127). Según la simbología de Cirlot (1979) la muerte es la suprema liberación. En sentido afirmativo simboliza la transformación de todas las cosas, la marcha de la evolución, la desmaterialización. En sentido negativo, melancolía, descomposición, final de algo determinado y por ello integrado en una duración. (p.312). En la obra Ojo de pez puede verse bajo los dos aspectos. En sentido afirmativo sería el triunfo sobre lo material: "Tus ojos mucho más azules, más allá del disparo de la ilusión" (p. 119) y en el sentido negativo, es evidente la soledad que deja la persona ausente: "transcurre el tiempo (...) una compuerta insalvable me separa de los demás". (p. 147).

La imagen del padre también aparece en las "Residuas", según Cirlot (1979) está asociada con el principio masculino y corresponde a lo consciente, por contraposición al sentido maternal del inconsciente. Vanesa recuerda el asesinato de su novio Fabio, a manos del padre en la Biblioteca, "el lugar más seguro del mundo"; por eso, asocia la imagen de su padre con el de la muerte.

Para concluir con el estilo poético de las "Residuas" conviene recordar que existe cierta carencia de una dimensión semántica que se articule con él y permita una mayor distancia con respecto al placer de emisión y de lectura. En este nivel existe un compromiso mucho mayor del receptor, a quien se le exige un alto grado de participación, incluso de padecimiento en la lectura.


REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

Cirlot, J.-E. (l979) Diccionario de Símbolos. Barcelona: Editorial Labor S.A.
Cohén, J. (1974). Estructura del lenguaje poético. Madrid: Gredos.
López Estrada. F. (1974). Métrica Española del Siglo XX. Madrid: Editorial Gredos.
Madrid, A. (1990) .Ojo de pez. Caracas: Editorial Planeta.
Maldavsky, D. (1974). Teoría Literaria General. Enfoque multidisciplinario. Buenos Aires: Editorial Paidos.
Stankiewicz, E. [1974]. La lingüística y el estudio del lenguaje poético. Sebeot. T. Estilo del lenguaje. Madrid: Ed. Cpatedra, S,A.
Talens, J. [l980]. Teoría y técnica del análisis poético. Talens, J et alii. Elementos para una semiótica del texto artístico. Madrid: Ediciones Cátedra, S.A.

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